Estados Unidos conmemora 80 años del ataque a Pearl Harbor con homenajes nacionales
EU conmemora 80 años del ataque a Pearl Harbor

Estados Unidos recuerda el 80 aniversario del histórico ataque a Pearl Harbor

El presidente Joe Biden encabezó este martes las conmemoraciones por el 80 aniversario del ataque japonés a la base naval estadounidense en Pearl Harbor, Hawai, un evento que marcó el ingreso definitivo de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Ceremonias en Washington y Hawai

En la capital federal, Biden visitó temprano por la mañana el memorial de la Segunda Guerra Mundial para rendir homenaje a las víctimas. Paralelamente, la primera dama Jill Biden depositó un ramo de flores en el pilar de Nueva Jersey del monumento, dedicando el gesto a su padre, Donald Jacobs, quien sirvió como señalero de la Marina durante el conflicto bélico.

En Hawai, se desarrolló una emotiva ceremonia en el mismo Pearl Harbor durante la noche del lunes, donde bajo condiciones climáticas lluviosas se honró específicamente a los 58 militares que perdieron la vida a bordo del acorazado USS Utah, la primera embarcación impactada durante el ataque sorpresa.

Un día que cambió la historia

El ataque del 7 de diciembre de 1941, que el presidente Franklin D. Roosevelt calificó como "una fecha que vivirá en la infamia", tomó por sorpresa a una nación que hasta entonces había mantenido su atención centrada principalmente en los desarrollos de la guerra en Europa. Según los análisis históricos, Estados Unidos había subestimado la amenaza que representaba Japón en el Pacífico.

La ofensiva japonesa dejó un saldo trágico de 2,390 fallecidos entre militares y civiles estadounidenses. Al día siguiente, el 8 de diciembre de 1941, el Congreso de Estados Unidos declaró formalmente la guerra a Japón, entrando así de lleno en el conflicto global.

Homenaje a las víctimas

Durante la ceremonia en Hawai, miembros activos de la Marina de Estados Unidos, veteranos de guerra, familiares y amigos de las víctimas se congregaron para un conmovedor acto de remembranza. Uno a uno, se leyeron los nombres de los caídos, cada uno acompañado por el solemne repique de una campana.

El conflicto con Japón culminaría casi cuatro años después, en agosto de 1945, tras los devastadores ataques con bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, que resultaron en la muerte de cientos de miles de civiles japoneses y forzaron la rendición del Imperio del Japón.

Ocho décadas después, Estados Unidos mantiene viva la memoria de aquellos eventos que definieron el curso del siglo XX, recordando no solo el sacrificio de quienes perdieron la vida, sino también las lecciones estratégicas y humanas que dejó uno de los capítulos más dramáticos de la historia militar contemporánea.