Alarma por deterioro cognitivo del expresidente estadounidense
El trastorno de personalidad narcisista de Donald Trump se ha intensificado significativamente con el paso del tiempo, generando una creciente preocupación entre la ciudadanía estadounidense. A sus 79 años, muchos temen que la salud mental del expresidente continúe deteriorándose durante los próximos tres años que le restan para culminar su mandato actual.
Encuesta revela percepción mayoritaria sobre comportamiento errático
Un sondeo de Reuters/Ipsos publicado esta semana, coincidiendo con su discurso sobre el Estado de la Unión, arroja datos alarmantes:
- El 61% de los adultos en Estados Unidos describe a Trump como "errático" a medida que envejece
- Esta opinión es compartida por el 89% de los demócratas
- Un 30% de los republicanos concuerda con esta caracterización
- El 64% de los votantes independientes percibe el mismo patrón
Los medios documentaron al menos diez mentiras durante su discurso presidencial, donde exageró los logros de su administración de manera sistemática.
Delirios megalómanos y comportamiento preocupante
Aunque los delirios de grandeza de Trump son ampliamente conocidos -incluyendo sus fantasías de convertirse en dictador, emular a Napoleón o incluso asumir el papado-, un incidente reciente ha encendido las alarmas. Su berrinche público por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, un comportamiento que normalmente provocaría risas, adquiere gravedad considerando que:
- Muestra una preocupante ambición expansionista
- Es comandante en jefe del ejército más poderoso del mundo
- Tiene control sobre el maletín nuclear
La polémica carta a Noruega que desató la crisis
El médico Johnathan Reiner, quien trató al fallecido vicepresidente Dick Cheney, ha solicitado una investigación formal sobre la aptitud mental de Trump tras la "perturbadora" carta enviada al gobierno noruego. En este documento, dirigido al primer ministro Jonas Gahr Stoere, Trump advirtió que "ya no siente la obligación de pensar sólo en la paz" tras ser ignorado para el Nobel.
"Esta carta y el hecho de que el presidente ordenara su distribución a otros países europeos deberían desencadenar una investigación bipartidista del Congreso sobre la idoneidad presidencial", escribió Reiner en un comunicado.
Llamados a invocar la 25ª Enmienda
Reiner no ha sido la única voz destacada en cuestionar la capacidad mental del mandatario:
- La representante demócrata Yassamin Ansari afirmó: "El presidente padece una enfermedad mental extrema y está poniendo en peligro la vida de todos nosotros"
- Los legisladores Ed Markey y Eric Swalwell también pidieron invocar la 25ª Enmienda tras la carta a Noruega
- Eliot A. Cohen, profesor emérito de Johns Hopkins, indicó: "Sólo hay una explicación posible a la nota de Trump: enfermedad mental"
La 25ª Enmienda permite al gabinete presidencial destituir al presidente si un número suficiente de miembros vota a favor, tras lo cual el vicepresidente asume como presidente en funciones. El presidente puede disputar esta declaración, requiriendo entonces una votación de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
Preocupación internacional y escenarios posibles
El economista sueco Anders Aslund, presidente del Consejo Asesor Internacional del Centro de Investigación Social y Económica, se preguntó públicamente: "¿Estados Unidos no es capaz de proporcionar a Trump el tratamiento mental necesario?".
Aunque parece poco probable que el vicepresidente JD Vance o cualquier miembro del gabinete invoque inestabilidad mental para apartar a Trump del poder, los analistas políticos no descartan escenarios donde la situación podría escalar. El actual vicepresidente, quien años atrás calificó a Trump como "el Hitler de Estados Unidos", podría eventualmente cambiar su postura si se convenciera de que el mandatario se está convirtiendo en un tirano.
Mientras tanto, Trump continúa jactándose de haber obtenido "sobresaliente" en exámenes cognitivos, aunque la evidencia clínica y la percepción pública sugieren un panorama cada vez más preocupante para la estabilidad del liderazgo estadounidense.
