El Senado de Estados Unidos ha dado luz verde al nombramiento de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), en un contexto de creciente inflación y constantes presiones del presidente Donald Trump para que se reduzcan las tasas de interés. La decisión, tomada el miércoles, refleja una profunda división política en torno al futuro de la política monetaria del país.
Votación dividida en el Senado
Warsh, un abogado y financiero de 56 años, fue confirmado con 54 votos a favor y 45 en contra, en una de las votaciones más polarizadas para la presidencia de la Fed en la historia reciente. Solo un demócrata, John Fetterman de Pensilvania, se unió a la mayoría republicana para respaldar su nombramiento. Su mandato de cuatro años como jefe de la Fed, junto con un período simultáneo de 14 años como gobernador, aún requiere las firmas finales de la Casa Blanca. Según un funcionario, Trump tiene la intención de firmar la documentación lo antes posible, aunque se encuentra en China para reunirse con el presidente Xi Jinping.
Sustitución de Jerome Powell
Kevin Warsh reemplazará a Jerome Powell, cuyo mandato como presidente de la Fed concluye este viernes. Sin embargo, Powell permanecerá como gobernador del organismo. Stephen Miran, quien ha sido un firme defensor de los recortes de tasas dentro del banco central, dejará su puesto en la junta para dar paso a Warsh. Se espera que Warsh asuma la presidencia en la próxima reunión de la Fed, programada del 16 al 17 de junio, en un momento en que los responsables de la política monetaria están inmersos en un intenso debate sobre posibles alzas de tasas.
Presiones inflacionarias y expectativas del mercado
La inflación sigue siendo una preocupación central para la Fed. El índice de precios al productor escaló un 6% en abril en comparación con el año anterior, el ritmo más rápido desde diciembre de 2022. Los analistas prevén que el índice de precios de gastos de consumo personal haya aumentado un 3.8% el mes pasado, alejándose aún más del objetivo del 2% del banco central. Ante este escenario, al menos cinco de los 19 responsables de la política monetaria han manifestado su deseo de adoptar una postura más restrictiva desde abril. Los mercados financieros ahora no esperan cambios en el objetivo de tasas de interés de la Fed, situado en el rango de 3.5% a 3.75% para este año, y anticipan una posible subida de tasas tan pronto como en enero.
Presiones políticas y legales
Trump ha presionado al banco central para que recorte las tasas de interés y ha emprendido lo que Powell denominó una "serie de ataques legales" contra la institución. Esto incluyó un intento de destituir a la gobernadora Lisa Cook el año pasado, así como una investigación penal contra Powell que ha sido archivada temporalmente, pero que podría reanudarse. Estos ataques llevaron a algunos demócratas a votar en contra de Warsh, a pesar de reconocer sus credenciales para el cargo.



