Senado estadounidense da luz verde a reapertura de DHS excluyendo fondos migratorios
En una sesión nocturna que se extendió hasta la madrugada del viernes, el Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley crucial para reactivar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que permanecía cerrado desde el 14 de febrero. La votación, realizada pasadas las dos y media de la mañana, se avaló a viva voz pero con una condición fundamental: el financiamiento no incluye recursos para las agencias migratorias que habían generado el conflicto político.
Exclusión deliberada de ICE y CBP
El proyecto aprobado específicamente deja fuera del presupuesto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Estas dos agencias fueron el centro del enfrentamiento entre demócratas y republicanos que mantuvo al DHS paralizado durante casi seis semanas.
El cierre se había prolongado porque los demócratas se negaron rotundamente a respaldar recursos para ICE, la agencia responsable de ejecutar la política migratoria del presidente Donald Trump. La tensión aumentó significativamente después de que dos ciudadanos estadounidenses murieran por disparos de agentes federales durante protestas en Mineápolis contra las redadas masivas realizadas por estas agencias.
Condiciones demócratas para el financiamiento
Para considerar liberar el presupuesto, los demócratas plantearon varias condiciones específicas:
- Que las detenciones en domicilios requirieran órdenes judiciales previas
- Que los agentes dejaran de usar máscaras que impidieran su identificación durante operativos
- Que todos los agentes portaran cámaras corporales durante sus intervenciones
Estas demandas se convirtieron en el principal obstáculo para llegar a un acuerdo bipartidista, ya que los republicanos las consideraron restrictivas para las operaciones de seguridad.
Crisis en aeropuertos y presión presidencial
Mientras el debate político continuaba, la falta de personal empezaba a sentirse gravemente en aeropuertos de todo el país. La ausencia de agentes de seguridad federal complicó significativamente las operaciones diarias y generó preocupación sobre la seguridad aérea.
Ante este escenario crítico, el presidente Trump anunció que firmaría una orden ejecutiva para asegurar el pago inmediato a los trabajadores del sector aeroportuario afectados por el cierre. Horas después, y con la presión aérea aumentando, los senadores finalmente aprobaron el proyecto de ley, recortando precisamente las partidas de inmigración que habían generado el bloqueo inicial.
Declaraciones y próximo paso legislativo
"Los demócratas del Senado fueron claros: no a un cheque en blanco para un ICE y una Patrulla Fronteriza que actúen al margen de la ley", declaró el senador Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata, tras confirmarse la decisión.
La medida aprobada por el Senado todavía necesita el visto bueno final de la Cámara de Representantes, que se alista para votar este mismo viernes. Esta votación definirá si finalmente se reabre el Departamento de Seguridad Nacional después de más de un mes completamente paralizado, aunque sin los recursos migratorios que habían causado la crisis política.



