Trump asiste a histórica sesión de la Corte Suprema sobre ciudadanía por nacimiento
En un movimiento sin precedentes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se presentó este miércoles en la Corte Suprema durante los argumentos orales sobre la legalidad de su orden ejecutiva que busca limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento. El mandatario republicano pretende negar este derecho a hijos de padres indocumentados o con visados temporales, una medida que según el Migration Policy Institute podría afectar a aproximadamente 255,000 niños cada año.
Escepticismo judicial ante la postura de Trump
Varios de los nueve jueces del máximo tribunal, incluyendo aquellos designados por el propio Trump durante su primer mandato, mostraron profundo escepticismo hacia el decreto presidencial. Incluso magistrados conservadores cuestionaron duramente la interpretación histórica y legal que hace la administración sobre la Cláusula de Ciudadanía de la 14ª Enmienda constitucional.
Con Trump observando desde el público, los jueces interrogaron intensamente al procurador general John Sauer sobre el intento de redefinir un concepto de ciudadanía que ha estado vigente durante más de un siglo. Sauer argumentó que la orden ejecutiva, firmada por Trump en su primer día de segundo mandato en enero de 2025, está dirigida a combatir el llamado "turismo de nacimientos".
Debate constitucional sobre "un mundo nuevo"
El presidente del tribunal, John Roberts, señaló que los redactores de la 14ª Enmienda en el siglo XIX no podrían haber anticipado fenómenos migratorios contemporáneos. "Ahora vivimos en un mundo nuevo", respondió Sauer, a lo que Roberts replicó: "Es un mundo nuevo, pero la Constitución sigue siendo la misma".
Trump ha defendido su posición argumentando que esta enmienda se aprobó tras la Guerra Civil (1861-1865) específicamente para proteger a "los hijos de los esclavos" y no para quienes, según él, "se toman vacaciones para obtener la ciudadanía estadounidense".
Organizaciones civiles en defensa de la 14ª Enmienda
Anthony D. Romero, director ejecutivo de la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), organización que respalda la demanda contra Trump, declaró: "Si el presidente Trump desea acudir a la Corte Suprema para ver cómo la ACLU le da una lección sobre el significado de la Constitución y la ciudadanía por derecho de nacimiento, estaremos encantados".
Romero calificó este caso como "uno de los más importantes de los últimos cien años" en Estados Unidos, y aseguró que cualquier intento de desviar la atención de su gravedad no tendrá éxito. La ACLU confía en que el tribunal "está a la altura de la tarea de interpretar y defender la Constitución, incluso bajo la atenta mirada de un presidente en ejercicio".
Contexto político y expectativas
Limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares fue una promesa central de la campaña de Trump, quien regresó al poder hace más de un año con una política antiinmigración más estricta. Esta es la primera vez que un presidente estadounidense en funciones presencia argumentos orales ante la Corte Suprema, que ya en junio de 2025 había fallado a favor de Trump levantando bloqueos en tribunales inferiores.
La decisión del Supremo de revisar este caso implica examinar un derecho consagrado desde el siglo XIX en la Enmienda 14, que garantiza ciudadanía estadounidense a quienes nacen en territorio nacional. Se espera que el fallo se emita antes de finales de junio, marcando un precedente histórico sobre derechos migratorios y constitucionales.



