Trump interviene con orden ejecutiva para pagar a empleados de aeropuertos y contener crisis
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva para garantizar el pago inmediato a los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), en un intento por contener la grave crisis operativa que ha provocado largas filas, retrasos masivos y cancelaciones en aeropuertos de todo el país.
Cierre parcial del gobierno supera los 40 días
La medida surge en medio de un cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que ya supera los 40 días consecutivos y ha dejado sin salario a miles de empleados federales. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, informó que los trabajadores comenzarán a recibir sus salarios a partir del próximo lunes, utilizando recursos provenientes de un paquete fiscal aprobado previamente por el Congreso.
"El objetivo es incentivar el regreso del personal a sus puestos y restablecer la operación normal en los filtros de seguridad", explicó Mullin durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Ausentismo crítico en aeropuertos principales
La falta de pagos provocó un nivel de ausentismo alarmante entre los agentes de seguridad, responsables de los controles en aeropuertos. En algunos terminales aéreos, el ausentismo superó el 40% del personal, mientras que a nivel nacional más del 11% de los trabajadores dejó de asistir a sus labores.
Esta situación redujo drásticamente la capacidad en los puntos de revisión, generando:
- Filas de varias horas en filtros de seguridad
- Retrasos masivos en vuelos programados
- Cancelaciones que afectaron a miles de pasajeros
- Saturación en áreas de espera y embarque
Conflicto político en el Congreso profundiza crisis
El cierre parcial del gobierno se produce en un contexto de fuerte confrontación política en el Congreso estadounidense. Mientras el Senado avanzó en un acuerdo parcial para financiar al Departamento de Seguridad Nacional, la Cámara de Representantes lo rechazó por falta de recursos específicos para políticas migratorias.
Esta división legislativa obligó a la Casa Blanca a intervenir directamente para evitar lo que funcionarios describieron como "un colapso inminente del sistema aéreo nacional".
Medidas de emergencia y críticas
Ante la emergencia operativa, el gobierno desplegó agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en varios aeropuertos para realizar tareas logísticas como control de filas y gestión de accesos.
Sin embargo, esta medida generó críticas inmediatas de organizaciones de derechos civiles, que advirtieron sobre posibles abusos y el uso de personal no especializado en funciones sensibles de seguridad aeroportuaria.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, anunció que los republicanos impulsarán un plan alternativo para financiar temporalmente al Departamento de Seguridad Nacional, aunque no especificó plazos concretos para su aprobación.
La crisis en los aeropuertos estadounidenses se ha convertido en el símbolo más visible del prolongado cierre parcial del gobierno, afectando no solo a viajeros nacionales sino también a turistas internacionales y al comercio aéreo en general.



