Ciclovía Gran Tenochtitlan: Un nuevo corredor ciclista transforma la movilidad en la capital
La Ciudad de México ha dado un paso histórico en movilidad sustentable con la entrada en operación de la Ciclovía Gran Tenochtitlan, un corredor ciclista que conecta el Centro Histórico con la zona sur de la capital a través de la emblemática Calzada de Tlalpan. Este proyecto, inaugurado oficialmente en el Zócalo capitalino, representa una transformación profunda en el uso del espacio público en una vialidad tradicionalmente dominada por el automóvil.
Características técnicas y avances de la obra
La ciclovía entra en funcionamiento con aproximadamente 30 kilómetros ya habilitados de un trazo total previsto de casi 34 kilómetros. Las autoridades han implementado un sistema integral de seguridad que incluye confinamiento físico continuo, nueva señalización especializada, iluminación a lo largo del recorrido y ajustes significativos en las zonas de ascenso y descenso del transporte público.
Durante la ceremonia de inauguración, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó que este proyecto busca "redistribuir el espacio público" y convertir esta histórica vialidad en un corredor multimodal que integre banquetas intervenidas, transporte masivo, circulación vehicular y un carril exclusivo para bicicletas. Además, anunció la ambiciosa meta de construir 300 kilómetros adicionales de ciclovías en la capital en los próximos años.
Infraestructura especializada y mejoras implementadas
El secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, detalló las importantes obras realizadas para garantizar la seguridad de los ciclistas:
- Construcción de más de 20 mil metros lineales de guarnición tipo jardinera para resguardar el carril exclusivo
- Aplicación de 43 mil metros de balizamiento especializado
- Colocación de centenares de piezas de confinamiento incluyendo canalizadores, balizas y dovelas de concreto
- Instalación de más de 200 conjuntos de señales a lo largo de todo el corredor
- Repavimentación de tramos y renivelación de accesorios hidráulicos que generaban baches
Un aspecto crucial ha sido la intervención en 64 zonas de ascenso y descenso de transporte público, donde se implementó señalética horizontal y vertical específica para ordenar la convivencia entre peatones, ciclistas y usuarios de autobuses.
Recorrido operativo y conexiones estratégicas
Actualmente, el tramo utilizable corre desde las inmediaciones de Metro Chabacano hasta la zona de Renato Leduc, con trabajos complementarios en curso para completar la continuidad hasta el Zócalo y cerrar así el trazo completo previsto. Las autoridades han destacado que la presencia del Metro a lo largo de Calzada de Tlalpan facilitará viajes combinados para trayectos más largos, promoviendo la intermodalidad en el transporte.
Legado de los colectivos ciclistas y participación ciudadana
La materialización de este proyecto tiene raíces profundas en la movilización ciudadana. En la inauguración participaron representantes de organizaciones ciclistas que, desde la década de 1990, han promovido rodadas y acciones públicas para exigir reconocimiento a la bicicleta como medio de transporte legítimo.
Javier Hidalgo, coordinador general de Pilares, recordó las movilizaciones tempranas que tenían como destino el Zócalo y que buscaban visibilizar el derecho a circular en avenidas centrales. Mencionó a colectivos como Bicitekas, Paseo de Todos y BiciOrientados como parte de esa presión sostenida que finalmente ha dado frutos.
Rogelio Mora, representante de Paseo de Todos y Bicitekas Antiguas, señaló que en el diseño de esta ciclovía se incorporaron observaciones técnicas de la sociedad civil, marcando un precedente importante para futuras intervenciones. "Instalar un carril confinado en una arteria primaria era visto años atrás como inviable", comentó, "y su materialización abre la puerta a exigir estándares más altos en futuros proyectos".
Contexto más amplio y visión de futuro
Las autoridades enmarcaron esta obra dentro de la red ciclista existente en la ciudad, que ya supera los 500 kilómetros, vinculándola con políticas más amplias de movilidad activa, reducción de emisiones contaminantes y mejora de la calidad de vida urbana. La ciclovía opera bajo el esquema de "Camino Seguro" con iluminación que permite su uso nocturno.
La inauguración concluyó con una rodada simbólica desde el Zócalo, marcando el inicio de una nueva era en la movilidad capitalina donde la bicicleta gana espacio y reconocimiento como un medio de transporte viable, seguro y sustentable para millones de habitantes.



