IMCO advierte sobre riesgos en iniciativa de ley para infraestructura
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha emitido una alerta sobre la iniciativa de ley para infraestructura que se discute en el Congreso mexicano. Según el análisis del think tank, esta propuesta legislativa presenta varios riesgos significativos que podrían afectar negativamente el desarrollo económico y la transparencia en el país.
Preocupaciones principales del IMCO
El IMCO identifica tres áreas críticas de preocupación en la iniciativa de ley:
- Opacidad en los procesos: La propuesta podría reducir la transparencia en la asignación de proyectos de infraestructura, lo que facilitaría prácticas corruptas.
- Desincentivo a la inversión privada: Las nuevas regulaciones y mecanismos podrían ahuyentar a los inversionistas privados, esenciales para el financiamiento de obras públicas.
- Falta de criterios técnicos: Existe el riesgo de que las decisiones se tomen con base en intereses políticos en lugar de evaluaciones técnicas y económicas sólidas.
Impacto potencial en la economía mexicana
El instituto argumenta que, de aprobarse la ley en su forma actual, se podrían generar consecuencias adversas para la competitividad y el crecimiento económico de México. La infraestructura es un pilar fundamental para el desarrollo regional y nacional, y cualquier medida que la afecte tendría repercusiones amplias.
La falta de claridad en los mecanismos de participación público-privada es otro punto destacado por el IMCO. Este modelo ha sido clave para avanzar en proyectos de transporte, energía y comunicaciones en años recientes, y su debilitamiento podría ralentizar el progreso en estas áreas.
Contexto legislativo y recomendaciones
La iniciativa de ley se encuentra en discusión en el Poder Legislativo, en un momento donde la infraestructura es prioritaria para la recuperación económica post-pandemia. El IMCO hace un llamado a los legisladores para que revisen la propuesta con cuidado y consideren modificaciones que:
- Refuercen la transparencia y rendición de cuentas.
- Protejan y fomenten la inversión privada.
- Establezcan criterios técnicos claros para la selección de proyectos.
Finalmente, el instituto subraya que una ley de infraestructura bien diseñada puede ser una herramienta poderosa para el desarrollo, pero advierte que los errores en su formulación podrían tener costos altos para el país en términos de competitividad y confianza de los mercados.



