Parque Revolución de Guadalajara: 315 días de cierre y avances mínimos en remodelación
Las obras de remodelación del emblemático Parque Rojo o Revolución en Guadalajara presentan un avance extremadamente lento, generando preocupación entre vecinos, comerciantes y autoridades municipales. Ya han transcurrido 315 días completos, equivalentes a más de diez meses, desde que el Ayuntamiento de Guadalajara decidió cerrar completamente este espacio público a la ciudadanía, sin que exista una fecha concreta para su reapertura.
Marcha feminista revela estado real de las obras
La manifestación feminista del pasado domingo dejó al descubierto el verdadero estado de los trabajos de remodelación. Durante el evento, algunas participantes derribaron una sección del alambrado perimetral, permitiendo que quienes transitaban por el lugar observaran directamente las condiciones del parque. Lo que se pudo apreciar fue preocupante: jardines completamente secos, luminarias antiguas que supuestamente serían reemplazadas, y numerosos hoyos distribuidos en diversas áreas del espacio público.
La regidora de Morena en el Ayuntamiento de Guadalajara, Mariana Fernández, exigió explicaciones inmediatas al titular de Obras Públicas, Juan Carlos Arauz, quien apenas la semana anterior había afirmado que los trabajos presentaban un 90% de avance. La edil calificó esta declaración como una "mentira absoluta" ante la evidencia visible en el terreno.
Impacto económico y social del prolongado cierre
Fernández recordó que el cierre del Parque Rojo ha dejado sin sustento económico a entre 1,200 y 1,500 familias que dependían del tradicional tianguis sabatino que allí se instalaba. "El pretexto inicial era que iban a comenzar la remodelación con miras al Mundial de Fútbol 2026. Sin embargo, gracias a la marcha feminista nos dimos cuenta que esta remodelación ha sido casi nula y no se observa ningún avance significativo", expresó la regidora con evidente frustración.
En entrevista posterior, Mariana Fernández reiteró su desconcierto: "No entiendo por qué mantener cerrado el parque durante 315 días si prácticamente no le han hecho nada. La afirmación del director de Obras Públicas sobre el 90% de avance es completamente falsa según lo que podemos ver en el lugar".
Recorrido por el parque revela realidad desoladora
Un recorrido detallado por el perímetro del Parque Revolución confirmó las denuncias. Se observaron muy pocas personas trabajando en el interior, contrastando marcadamente con lo que debería ser una obra de gran envergadura. Toda el área de jardines que colinda con la calle Pedro Moreno presenta un aspecto desolador:
- Superficies completamente secas y sin pasto
- Montículos de tierra dispersos por doquier
- Luminarias antiguas que supuestamente serían reemplazadas
- Andadores con piso renovado como único cambio visible
Comercios vecinos reportan pérdidas devastadoras
Los negocios ubicados en las calles Pedro Moreno y Marcos Castellanos han sufrido impactos económicos severos durante estos diez meses de cierre. Óscar Ramón Covarrubias, responsable del billar Extreme Pool, detalló que sus ventas han disminuido aproximadamente un 40% desde que el parque cerró sus puertas.
"Sí nos afectó bastante, especialmente durante las mañanas. Los jóvenes que acudían regularmente a rapear al parque y luego venían a jugar billar simplemente desaparecieron durante todo este tiempo", explicó Covarrubias. "La verdad no sé para cuándo estará listo el parque. Dicen que para el Mundial, pero no se observa mucho avance en las obras".
Compromisos incumplidos y falta de transparencia
La inversión anunciada para remodelar el Parque Revolución ascendía a aproximadamente 23 millones de pesos. El gobierno municipal de Guadalajara se había comprometido formalmente el 27 de abril de 2025 a concluir todos los trabajos en un plazo máximo de cinco meses. Este compromiso incumplido motiva la exigencia de la regidora Mariana Fernández de una explicación detallada sobre las causas reales de este retraso significativo.
La situación del Parque Rojo se ha convertido en un símbolo de la ineficiencia en la gestión de obras públicas y la falta de transparencia en los tiempos de ejecución. Mientras tanto, los guadalajarenses continúan esperando la reapertura de este espacio emblemático que durante décadas ha sido punto de encuentro social y cultural en el corazón de la ciudad.



