Retrasan conclusión de obras en Central de Abasto de CDMX por conflictos
Retrasan obras en Central de Abasto por conflictos

Obras en Central de Abasto enfrentan nuevos retrasos por conflictos

La tan esperada modernización de la Central de Abasto de la Ciudad de México, uno de los mercados mayoristas más grandes del mundo, se ha topado con nuevos obstáculos que han obligado a posponer la conclusión de las obras en su perímetro. Las autoridades han confirmado que los trabajos, que incluyen mejoras en infraestructura vial, drenaje y espacios públicos, no podrán finalizar en los plazos originalmente establecidos.

Conflictos con comerciantes y falta de coordinación

Según fuentes oficiales, los principales motivos de este aplazamiento son:

  • Conflictos con comerciantes: Varios locatarios han manifestado su descontento con las obras, argumentando que afectan su actividad económica y generan caos en la zona.
  • Falta de coordinación entre dependencias: La Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX y otras entidades federales no han logrado sincronizar adecuadamente los proyectos.
  • Problemas logísticos: La complejidad de operar en un sitio con tanto tráfico y actividad comercial ha ralentizado los avances.

Estos factores han creado un escenario de incertidumbre sobre cuándo se podrán entregar las obras completas, lo que ha generado preocupación entre los usuarios y residentes de la zona.

Impacto en la economía y la movilidad

La Central de Abasto es un pilar económico clave para la capital, con un flujo diario de miles de personas y toneladas de productos. Los retrasos en las obras no solo afectan la imagen del proyecto, sino que también tienen consecuencias prácticas:

  1. Congestionamiento vial: Las calles aledañas siguen presentando embotellamientos debido a las obras inconclusas.
  2. Pérdidas económicas: Algunos comerciantes reportan disminución en sus ventas por la dificultad de acceso.
  3. Riesgos de seguridad: Las áreas en construcción sin terminar representan un peligro para peatones y conductores.

Las autoridades han prometido acelerar los diálogos con los afectados y revisar los cronogramas, pero aún no hay una fecha clara para la finalización. Este caso refleja los desafíos recurrentes en grandes proyectos de infraestructura urbana en México, donde la planeación a menudo choca con la realidad operativa.