Gobernador de Nuevo León responde a críticas sobre el Metro
El mandatario estatal, Samuel García, ha salido al paso de las acusaciones que vinculan los percances registrados en las Líneas 4 y 6 del Metro de Monterrey con una supuesta construcción apresurada. En declaraciones firmes, García negó categóricamente que existan prisas indebidas en el desarrollo de estas obras de transporte masivo, que son clave para la movilidad en el área metropolitana.
Atribución a ajustes técnicos y complejidad del proyecto
Según el gobernador, los incidentes reportados forman parte de los ajustes técnicos habituales en proyectos de infraestructura de tal magnitud. "Es normal enfrentar desafíos durante la puesta en marcha de sistemas tan complejos", afirmó García, subrayando que se trata de procesos de calibración y optimización que no reflejan negligencias en la ejecución.
El mandatario detalló que su administración está comprometida con la transparencia y la calidad, asegurando que todas las fases de construcción han seguido los protocolos establecidos. "No hay lugar para atajos que comprometan la seguridad de los usuarios", reiteró, haciendo hincapié en la importancia de estas líneas para descongestionar el tráfico y mejorar la conectividad regional.
Contexto de las nuevas líneas y expectativas ciudadanas
Las Línea 4 y Línea 6 del Metro representan una inversión significativa en el transporte público de Nuevo León, con el objetivo de ampliar la cobertura y reducir los tiempos de viaje para miles de personas. Sin embargo, desde su inauguración parcial, han surgido reportes de fallas operativas que han generado inquietud entre la población.
Ante esto, Samuel García llamó a la pacificación y a confiar en los procesos de mejora continua. "Estamos monitoreando constantemente el desempeño para implementar correcciones de manera ágil", explicó, añadiendo que se mantendrá un diálogo abierto con la ciudadanía para abordar cualquier preocupación.
En resumen, el gobernador niega que las prisas sean la causa de los problemas, atribuyéndolos a la complejidad inherente de proyectos de esta envergadura, mientras reafirma el compromiso gubernamental con la excelencia en la infraestructura de transporte.



