Supervía Bajacaliforniana en Tijuana: Una Revolución en la Movilidad Urbana
En un anuncio trascendental para la región, las autoridades de Baja California han dado el banderazo de salida al ambicioso proyecto Supervía Bajacaliforniana / Viaducto Elevado SUBE-T. Esta obra de infraestructura, presentada en Tijuana, busca transformar radicalmente la movilidad en la zona metropolitana, prometiendo reducir los tiempos de traslado a tan solo 15 minutos durante las horas de mayor congestión.
Conectividad y Eficiencia en el Corazón de la Frontera
La Supervía Bajacaliforniana está diseñada para conectar estratégicamente el distribuidor vial Morelos con la Garita de Otay, un punto neurálgico para el tráfico transfronterizo. Se estima que beneficiará a más de 100 mil vehículos que circulan diariamente por esta área, aliviando significativamente la saturación en las vialidades existentes y mejorando el flujo vehicular de manera sustancial.
La gobernadora Marina del Pilar, durante la ceremonia de presentación, destacó la importancia simbólica y práctica de la obra: "Hoy nos subimos al segundo piso y elevamos nuestras miras. Elevamos la conectividad urbana y transfronteriza. Elevamos la competitividad de nuestra región. Estamos construyendo el segundo piso de la Transformación".
Características Técnicas y Beneficios Ambientales
La infraestructura contempla una extensión de 12 kilómetros de longitud, con seis carriles elevados—tres por cada sentido—, además de 12 accesos y 11 salidas para optimizar la circulación. Un aspecto innovador es la inclusión de un carril preferente a nivel de calle exclusivo para transporte público, equipado con 15 estaciones, sin afectar los carriles actuales ni el derecho de vía.
El proyecto, enmarcado en la estrategia de movilidad de la administración de Claudia Sheinbaum Pardo, representa la inversión privada más grande en infraestructura vial en la historia de Baja California, con un monto de 20.5 mil millones de pesos. Será desarrollado por un consorcio de empresas con amplia experiencia en obras de gran escala, con un periodo estimado de construcción de 33 meses.
Operará bajo un esquema de tarifa dinámica y contribuirá a la reducción de emisiones contaminantes al disminuir el tráfico, alineándose con el programa RESPIRA. Este enfoque busca avanzar hacia una movilidad más ágil, ordenada y sustentable, priorizando tanto la eficiencia como el cuidado del medio ambiente.
Impacto Económico y Social
La Supervía Bajacaliforniana no solo mejorará los traslados cotidianos, sino que también impulsará la competitividad económica de la región al facilitar el comercio y la logística. Se espera que la obra genere empleos durante su construcción y opere como un catalizador para el desarrollo urbano en Tijuana.
Con esta iniciativa, Baja California da un paso firme hacia la modernización de su infraestructura, asegurando un futuro con menos congestionamientos y mayor calidad de vida para sus habitantes.



