La conmovedora historia de Punch: un bebé macaco que halló refugio en un peluche
La historia de un pequeño primate ha enternecido a miles de personas dentro y fuera de Japón. Se trata de Punch, un macaco japonés que fue abandonado al nacer en el zoológico de la ciudad de Ichikawa y que, desde entonces, no se separa de un peluche que se ha convertido en su madre improvisada. Su caso ha captado la atención del público y se ha vuelto viral en redes sociales, transformándolo en una sensación global.
El rechazo materno y el cuidado humano
El pequeño fue rechazado por su madre al momento de nacer en julio del año pasado, una situación que ocurre ocasionalmente en esta especie. Según explicó el portavoz del centro, Takashi Yasunaga, en este caso podría atribuirse a la inexperiencia de la progenitora y a las altas temperaturas registradas en ese periodo. Ante ello, el personal del zoológico asumió su cuidado desde los primeros días de vida, brindándole atención especializada para asegurar su supervivencia.
Un peluche como fuente de consuelo y seguridad
Para suplir la ausencia materna, las cuidadoras recurrieron a un recurso poco convencional. "Los bebés de macaco japonés se suelen agarrar a sus madres o a otros ejemplares para sentirse seguros", explicó Yasunaga, razón por la cual decidieron entregarle un peluche de orangután naranja que pronto se convirtió en su principal fuente de consuelo. En un inicio intentaron colocarle toallas para ofrecerle un punto de apoyo, pero finalmente el pequeño terminó aferrándose al llamativo muñeco, encontrando en él el abrazo que necesitaba.
La vida diaria de Punch y su impacto en el zoológico
Desde entonces, el vocero del zoológico —ubicado en la periferia de Tokio— relató que Punch duerme abrazado a su inseparable compañero de felpa. Durante el día, el macaco camina, come y juega con el juguete siempre cerca, especialmente cuando se siente abrumado por el entorno. Con apenas siete meses de edad, Punch se ha transformado en la gran atracción del recinto. De acuerdo con Yasunaga, su imagen ha dado la vuelta al mundo, lo que ha provocado que diariamente miles de visitantes acudan al zoológico para observar su rutina y seguir de cerca su evolución.
El impacto fue inmediato: 8.000 personas visitaron el recinto durante un fin de semana reciente. "El doble de lo normal para esta época", dijo Yasunaga, quien añadió que incluso en días laborables la afluencia ha sido inusual, con "varias filas de gente" esperando para ver al pequeño primate.
La adaptación al grupo y el apoyo en redes sociales
La adaptación no fue sencilla. Diversos videos compartidos en redes sociales mostraron a Punch visiblemente intimidado por otros ejemplares poco después de su reintroducción al grupo en enero pasado. Las imágenes se volvieron rápidamente virales, generando una ola de simpatía. El 5 de febrero, el zoológico presentó oficialmente al animal en su cuenta de X, donde recibió miles de mensajes de apoyo.
Actualmente, Punch pesa cerca de dos kilos y continúa recibiendo alimentación por parte de los cuidadores, quienes trabajan de forma gradual para integrarlo plenamente al grupo. "Punch está mejorando su interacción con la manada. Le acicalan, intenta molestar a los demás, le regañan. Aprende día a día a vivir como un mono dentro de la manada", explican los miembros del zoológico a través de su red social X, en un tweet que ya acumula cuatro millones de visualizaciones.
El futuro de Punch y su compañero de peluche
Bajo etiquetas como #AnimoPunch, usuarios de distintas partes del mundo siguen alentando al pequeño macaco en su proceso de adaptación, mientras él avanza hacia una vida más independiente sin desprenderse, por ahora, de su fiel compañero de peluche. Este caso no solo destaca la resiliencia animal, sino también la creatividad humana en el cuidado de especies vulnerables, ofreciendo una lección de empatía y dedicación.