CEMDA celebra la negativa definitiva al Cuarto Muelle de Cozumel como un hito ambiental
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) ha calificado como un hecho histórico para la defensa de los recursos naturales la decisión de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de negar la autorización del proyecto denominado “Muelle Cozumel, Terminal de Cruceros”, conocido popularmente como el Cuarto Muelle de Cozumel. Esta determinación, que ordena el archivo del expediente como un asunto total y definitivamente concluido, marca un precedente significativo en la evaluación de impacto ambiental en México.
Resolución firme y cumplimiento pleno de la ley
El pasado 26 de febrero, a través de un oficio oficial, se confirmó que la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat dio cumplimiento pleno a una resolución previa. Esta ordenaba dejar insubsistente un oficio emitido en diciembre de 2021, que había autorizado de manera condicionada el Cuarto Muelle de Cozumel, y volver a evaluar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por los promotores del proyecto.
En esta nueva evaluación, la autoridad federal tuvo que considerar elementos que anteriormente habían sido omitidos. Entre ellos, se incluyó la totalidad de la información contenida en el expediente, las recomendaciones técnicas emitidas por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la existencia del refugio para la protección de la flora y fauna marinas en la costa occidental de la isla de Cozumel, así como la normativa ambiental aplicable en materia de conservación de especies y ecosistemas marinos.
Un precedente sin igual en la evaluación ambiental
Tras realizar este análisis exhaustivo, la DGIRA determinó negar la autorización del proyecto, ordenando el archivo del expediente como asunto total y definitivamente concluido. Para la comunidad de Cozumel y el CEMDA, esta determinación representa un precedente sin igual en la historia reciente de la Evaluación de Impacto Ambiental en México.
“Esta resolución demuestra que los mecanismos de impugnación previstos en la ley pueden funcionar de manera efectiva cuando existen argumentos técnicos y jurídicos sólidos, participación ciudadana activa y una autoridad ambiental dispuesta a corregir decisiones contrarias al interés público”, manifestó el CEMDA en un comunicado.
Protección de ecosistemas sensibles y lecciones para el futuro
El cumplimiento de esta resolución reafirma la obligación de las autoridades de proteger ecosistemas altamente sensibles, como los arrecifes y la biodiversidad marina de Cozumel. Además, garantiza que los proyectos de gran escala se evalúen con estricto apego a los principios de legalidad, prevención, precaución y máxima protección ambiental.
El CEMDA reconoció el esfuerzo de las personas defensoras que promovieron el recurso, de la comunidad de Cozumel que demostró unidad y fue incansable en esta lucha, así como el papel de las autoridades que, en esta etapa final, dieron certeza jurídica al cerrar de manera definitiva este procedimiento. Al mismo tiempo, subrayó que este caso debe marcar un antes y un después en la forma en que se autorizan proyectos costeros y turísticos en el país, estableciendo un nuevo estándar para la protección ambiental en México.



