Contingencia ambiental persiste: expertos advierten que medidas son insuficientes
Contingencia ambiental persiste: medidas son insuficientes

Contingencia ambiental persiste con riesgo de extenderse al fin de semana

La mala calidad del aire continúa afectando al Valle de México este viernes 13 de febrero, con altas probabilidades de que las restricciones vehiculares se mantengan durante el fin de semana. Esta situación se suma a los al menos cuatro episodios de contingencia registrados en lo que va de 2026, según datos de la Comisión Ambiental de la Megalópolis.

Las contingencias no reducen la contaminación, solo evidencian el problema

Para la investigadora Elizabeth Vega Rangel, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, las contingencias ambientales no disminuyen la contaminación, sino que simplemente indican que ya se han rebasado los límites permitidos. "Las contingencias no reducen la contaminación, al contrario, indican que ya se rebasó un límite", explica en entrevista con Crónica.

Desde su perspectiva, estas medidas representan una respuesta inmediata ante niveles elevados de ozono, pero no constituyen una solución al problema de fondo. La especialista subraya la responsabilidad compartida en esta crisis ambiental: "Todos como comunidad tenemos un aporte. Desde el uso del automóvil hasta actividades domésticas, todo genera emisiones".

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Temporada crítica impulsada por condiciones climáticas

Los primeros meses del año han registrado condiciones particularmente adversas para la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México. La temporada seca-caliente, que se extiende principalmente entre febrero y marzo, crea condiciones ideales para la formación y acumulación de contaminantes:

  • Radiación solar más intensa
  • Temperaturas más elevadas
  • Estabilidad atmosférica y vientos débiles
  • Escasa dispersión de contaminantes

Estas condiciones facilitan las reacciones químicas entre los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, precursores del ozono. Aunque en 2026 se han presentado lluvias atípicas para esta época, Vega Rangel señala que estos eventos no han sido suficientes para revertir la tendencia negativa.

Fuentes constantes de emisión bajo análisis

La investigadora destaca que las fuentes de emisión se mantienen prácticamente constantes durante todo el año:

  1. Transporte vehicular: principal origen de óxidos de nitrógeno en zonas urbanas
  2. Actividades industriales: generan emisiones continuas
  3. Actividades domésticas: incluyendo fugas de gas LP y uso de solventes
  4. Gasolineras: sin sistemas adecuados de recuperación de vapores

Investigaciones recientes han identificado concentraciones elevadas de compuestos asociados al gas LP, como propano y butano, incluso fuera de la temporada crítica. Esto apunta a fugas en instalaciones domésticas, transporte de combustible y vehículos adaptados a este sistema.

Riesgos graves para la salud y falta de conciencia social

Los efectos de la contaminación atmosférica en la salud representan uno de los aspectos más preocupantes. El ozono es un contaminante altamente oxidante que puede provocar:

  • Irritación en ojos, garganta y vías respiratorias
  • Dolores de cabeza persistentes
  • Mayor vulnerabilidad a enfermedades respiratorias

En el caso de las partículas contaminantes, el impacto puede ser más profundo, ya que estas transportan sustancias tóxicas que ingresan al organismo y generan inflamación. Pese a estos riesgos, la especialista considera que existe una falta de comprensión generalizada sobre el problema y sus implicaciones.

"Se necesita una mejor estrategia de comunicación y educación. Desde niveles básicos, la población debería entender cómo se forma la contaminación y cómo puede reducirla", afirma Vega Rangel.

Un problema regional que exige soluciones integrales

Para la investigadora, la contaminación en el Valle de México no puede abordarse únicamente desde el ámbito local. Se trata de un fenómeno regional que requiere coordinación entre distintas entidades. "La contaminación no tiene fronteras. Lo que se emite en un estado puede trasladarse a otro", advierte.

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En este contexto, la colaboración entre la Ciudad de México, el Estado de México y otras entidades cercanas resulta fundamental. Sin embargo, también considera necesario avanzar hacia políticas homogéneas a nivel nacional, como en el caso de la verificación vehicular, que no es obligatoria en todos los estados del país.

Sin cambios estructurales, el problema persistirá

De mantenerse las condiciones actuales, el panorama a mediano y largo plazo no es alentador. El crecimiento poblacional y urbano incrementa la demanda de transporte y energía, lo que podría traducirse en mayores emisiones contaminantes.

Vega Rangel señala que el endurecimiento de la normatividad ambiental puede dar la impresión de que la calidad del aire está empeorando: "Se están haciendo más estrictos los límites para proteger la salud. Por eso parece que hay más contingencias, pero en realidad estamos ajustando los estándares".

Aun así, insiste en que es necesario avanzar en cambios estructurales, tanto en políticas públicas como en hábitos de la población. "Todos somos parte del problema, pero también de la solución", concluye la especialista.

Con varias semanas por delante antes del inicio pleno de la temporada de lluvias, que generalmente comienza hacia junio, el Valle de México continuará enfrentando condiciones propicias para nuevos episodios de contingencia ambiental, manteniendo en alerta a autoridades y población por igual.