Extinción de megafauna transformó redes alimentarias, revela estudio
Extinción de megafauna transformó redes alimentarias

Un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Michigan revela cómo la desaparición de los mamíferos más grandes del mundo, ocurrida entre hace 50 mil y 10 mil años, transformó radicalmente las redes tróficas de las especies que aún existen, con efectos especialmente pronunciados en América. Los hallazgos se publican en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Desaparición de gigantes

Imagínese criaturas como tigres dientes de sable con colmillos de 18 centímetros, perezosos del tamaño de elefantes, mamuts lanudos con colmillos curvos de más de 3,6 metros, e incluso un wombat de 3 toneladas, del tamaño de un coche. Tras recorrer la Tierra durante millones de años, la mayoría de los mamíferos de gran tamaño, especialmente los que pesaban más de una tonelada, se extinguieron.

Cuando una especie se extingue, no solo desaparece el animal, sino que la red de relaciones entre las especies supervivientes también sufre cambios complejos. Cuando los depredadores desaparecen, sus presas pueden multiplicarse sin control, provocando efectos en cascada, explica Lydia Beaudrot, autora principal y profesora adjunta de biología integrativa en la Universidad Estatal de Michigan.

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Análisis de redes alimentarias

Beaudrot y su equipo analizaron datos recientes sobre relaciones depredador-presa en 389 sitios de regiones tropicales y subtropicales de América, África y Asia. El estudio incluyó más de 440 especies de mamíferos, entre ellas osos, lobos, elefantes y leones. Descubrieron que las redes alimentarias actuales tienen menos presas y de menor tamaño en América que en África y Asia. Además, los depredadores en América se centraban en presas con una gama más reducida de rasgos, con menos solapamiento entre ellos.

Las diferencias no se debían únicamente a factores actuales como el clima o las estaciones, señaló la coautora Hsieh, becaria postdoctoral en la MSU. En cambio, encontraron que la gravedad de las extinciones pasadas jugó un papel importante. América fue la más afectada, perdiendo más de tres cuartas partes de todos los mamíferos de más de 45 kilogramos durante los últimos 50.000 años.

Impacto en Sudamérica

Por ejemplo, Sudamérica fue hogar de varias especies de ciervos gigantes. Su extinción redujo las presas para depredadores como los tigres dientes de sable y los lobos gigantes, aplanando y diluyendo la cadena alimentaria. “Se perdió gran parte de la parte inferior de la cadena alimentaria”, destaca Hsieh.

Causas del debate

El motivo exacto de la desaparición de los mamíferos más grandes sigue siendo objeto de debate. Algunos científicos apuntan al cambio climático y las presiones ambientales; otros sostienen que la expansión humana fuera de África hacia otras partes del mundo fue la responsable. Sea cual sea la causa, el estudio confirma que su desaparición ha tenido consecuencias duraderas.

Implicaciones futuras

Esta investigación es crucial para comprender las posibles repercusiones a largo plazo de las especies que hoy enfrentan la extinción. En todo el planeta, casi la mitad de todos los mamíferos que pesan más de 9 kilogramos están considerados vulnerables, en peligro de extinción o en peligro crítico por la UICN. Como siguiente paso, el equipo planea analizar si las extinciones históricas podrían hacer que ciertas comunidades sean más vulnerables en el futuro. “Estudiando el pasado, también podemos intentar comprender qué podemos esperar en el futuro”, concluye Beaudrot.

La investigación fue financiada por la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (DEB-2213568), la Universidad Rice y una beca postdoctoral presidencial de la Universidad Estatal de Michigan en Ecología, Evolución y Comportamiento.

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