Ley de Economía Circular reconoce oficialmente a las personas pepenadoras
En un hecho histórico para la gestión de residuos en México, la recién aprobada Ley de Economía Circular ha incluido por primera vez en su texto legal un reconocimiento explícito a las personas pepenadoras. Este grupo, tradicionalmente marginado y que desempeña un papel fundamental en la cadena de reciclaje, ahora ve su labor formalmente validada por el marco jurídico nacional.
Un reconocimiento largamente esperado
Las personas dedicadas a la recolección informal de materiales reciclables, conocidas comúnmente como pepenadores, han operado durante décadas en la sombra del sistema de manejo de residuos. Su trabajo, aunque esencial para la recuperación de materiales y la reducción de desechos, carecía de reconocimiento oficial y protección legal. La nueva ley establece que "somos importantes", según expresaron representantes de este sector, marcando un cambio de paradigma en la política ambiental mexicana.
La inclusión específica en la legislación no es meramente simbólica. Conlleva implicaciones prácticas significativas:
- Reconocimiento de su contribución a la economía circular y la sostenibilidad ambiental.
- Posibilidad de acceso a programas de formalización y capacitación.
- Mayor visibilidad para la defensa de sus derechos laborales y sociales.
- Integración en las estrategias municipales y estatales de gestión de residuos.
Impacto en la cadena de reciclaje nacional
Expertos en gestión de residuos destacan que las personas pepenadoras son un eslabón indispensable en la cadena de reciclaje mexicana. Se estima que recuperan entre el 15% y el 20% de los materiales reciclables a nivel nacional, incluyendo cartón, plásticos, vidrio y metales. Sin su labor, estos materiales terminarían en rellenos sanitarios o, peor aún, en tiraderos a cielo abierto, generando mayor contaminación.
La ley busca ahora canalizar este esfuerzo hacia un modelo más organizado y eficiente. Se prevé la creación de mecanismos para:
- Fortalecer las cooperativas y asociaciones de pepenadores existentes.
- Establecer centros de acopio mejor equipados y seguros.
- Promover la separación de residuos en origen para facilitar su trabajo.
- Incentivar la valorización de materiales con mayor potencial económico.
Este avance legislativo se enmarca en los esfuerzos globales por transitar hacia una economía circular, donde los residuos se convierten en recursos. México, con esta ley, no solo aborda un desafío ambiental, sino que también avanza en la inclusión social de un sector históricamente vulnerable. El camino hacia la implementación efectiva requerirá de regulación secundaria, presupuesto asignado y, sobre todo, la participación activa de las propias personas pepenadoras en el diseño de las políticas que las afectan directamente.



