Las Chelemeras: 15 años de resistencia femenina salvando manglares en Yucatán
En las comunidades costeras de Chelem y Progreso, en el estado de Yucatán, un grupo de mujeres conocidas como "Las Chelemeras" lleva más de 15 años librando una batalla silenciosa pero crucial: la defensa y restauración de los manglares, ecosistemas vitales que protegen a las poblaciones de huracanes y sustentan la biodiversidad marina.
Un esfuerzo comunitario sin maquinaria ni grandes presupuestos
Lejos de utilizar equipos pesados o contar con financiamientos millonarios, estas mujeres trabajan con sus propias manos, resistencia física y un profundo amor por su entorno costero. Su labor comenzó hace más de una década y media de la mano del doctor Jorge Herrera, investigador del Cinvestav unidad Mérida, quien explica la magnitud del desafío.
"Solamente en Yucatán existen 25 mil hectáreas de manglar degradado", señala Herrera. "Desde hace 15 o 20 años hemos estado realizando investigación, y ahora aplicamos ese conocimiento en la recuperación activa de este ecosistema. Lo hacemos con las comunidades, específicamente con un grupo de 15 mujeres con las que trabajamos desde hace 15 años".
Trabajo arduo en condiciones extremas
La tarea de estas defensoras ambientales es físicamente demandante. Consiste en abrir canales dentro de los pantanos, bajo el inclemente sol yucateco, entre salitre, viento constante y lodo profundo. Esta labor hidrológica es fundamental para restablecer el flujo natural del agua, permitiendo que el manglar se recupere y vuelva a crecer de manera natural.
Hasta el momento, han logrado la recuperación exitosa del ecosistema en tres sitios diferentes. En uno de ellos, llevan aproximadamente nueve años de trabajo continuo que incluye:
- Rehabilitación topográfica
- Reforestación activa
- Restauración hidrológica
- Mantenimiento constante
Empoderamiento femenino y orgullo comunitario
Kelia Vázquez, integrante de Las Chelemeras, comparte su experiencia: "Las compañeras habían trabajado en muchas otras cosas, pero esta actividad fue algo especial para nosotras. Saber que contribuimos mucho, que ayudamos a las personas de la costa porque los manglares son guarderías de peces... si tienen un ciclón, ya pudimos ayudar con un trozo".
Vázquez destaca el empoderamiento que ha generado esta labor: "A las compañeras las veo muy empoderadas con esta actividad. Nos hemos hecho muy buena mancuerna entre todas. Todas somos compañeras de hace más de 15 años".
Amenazas persistentes y llamado a la conciencia
A pesar de los avances, las amenazas contra los manglares continúan. La tala indiscriminada y el relleno para construcciones siguen poniendo en riesgo estos humedales que cumplen funciones esenciales:
- Sirven como barrera natural contra tormentas y huracanes
- Funcionan como criaderos de peces, camarones y jaibas
- Son hábitat fundamental para numerosas especies de aves
- Proporcionan sustento económico a familias costeras
Guadalupe Helguera, otra integrante del grupo, hace un llamado contundente: "Estoy orgullosa del trabajo que hacemos porque hacemos cosas para el medio ambiente, para que las nuevas generaciones tengan... Que la gente que bota el manglar, que no lo siga haciendo, no estén salando el manglar".
Contexto nacional y celebración del Día Mundial de los Humedales
En el marco del Día Mundial de los Humedales, Las Chelemeras trabajaron en la apertura de canales de manglar en Progreso, reforzando su compromiso con la conservación. México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en extensión de manglar, solo después de Indonesia, Australia y Brasil.
La Península de Yucatán concentra aproximadamente el 60% de los manglares de México, con alrededor de poco más de 500 mil hectáreas. De esta extensión, aproximadamente 85 mil hectáreas en la península han sufrido degradación, lo que hace aún más valioso el trabajo de restauración que realizan estas mujeres.
Su ejemplo demuestra que la restauración ambiental puede y debe nacer desde las comunidades, combinando conocimiento científico con sabiduría local y una determinación inquebrantable para proteger el patrimonio natural de las generaciones futuras.



