El Gobierno de Estados Unidos avanza con la construcción de un segundo muro fronterizo en el sur de Arizona, cerca de áreas ecológicamente sensibles como el Monumento Nacional Organ Pipe Cactus y el oasis de Quitobaquito, un sitio sagrado para la nación Tohono O'odham, según alertó el Centro para la Diversidad Biológica.
Detalles del proyecto Tucson 2 Wall
La organización ambiental reveló que esta segunda barrera de acero y hormigón, denominada "Tucson 2 Wall Project", fue adjudicada a Fisher Sand & Gravel Co. por casi mil 500 millones de dólares. El proyecto incluye la construcción de 30 kilómetros de muro primario y 30 kilómetros de muro secundario en Arizona, así como la instalación de tecnología de detección a lo largo de 219 kilómetros donde ya existen barreras fronterizas. Esta tecnología incluye sensores de movimiento, radares de vigilancia terrestre, cámaras de largo alcance, drones y torres de vigilancia autónomas operadas con inteligencia artificial.
Impacto en el oasis de Quitobaquito
Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, advirtió que un segundo muro en el Organ Pipe no solo dañaría el frágil manantial de Quitobaquito, una de las últimas fuentes de agua para la vida silvestre, sino que profundizaría la cicatriz en la frontera, impactando hábitats compartidos ya fragmentados entre Arizona y Sonora. En esta región habitan múltiples especies en peligro de extinción, como el berrendo sonorense, el borrego cimarrón, murciélagos, reptiles y aves que no reconocen fronteras políticas.
Olivera señaló que del lado mexicano, la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar depende de la conectividad transfronteriza. Transformar esta región binacional con una doble barrera de acero es una amenaza directa para el agua, la vida silvestre, los sitios sagrados indígenas y el valor universal excepcional de uno de los paisajes desérticos más importantes de Norteamérica, reconocido por la UNESCO.
Profanación de sitio arqueológico
El pasado 23 de abril, un contratista del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos destruyó en Arizona parte de un yacimiento arqueológico de aproximadamente mil años de antigüedad, ubicado en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Cabeza Prieta, que colinda con el Organ Pipe National Monument. Sin aviso previo, cuadrillas de trabajadores pasaron maquinaria pesada sobre una franja de entre 18 y 21 metros de un intaglio, un grabado en el suelo de más de 60 metros de largo con la figura de un pez, en tierras sagradas de los pueblos originarios.
La Nación Tohono O'odham informó que el intaglio fue profanado a pesar de que había sido identificado previamente por un monitor de protección cultural como un sitio que el contratista debía evitar. El presidente Verlon José y otros líderes nacionales visitaron el sitio para evaluar los daños. "La destrucción de una pieza irremplazable de la herencia O'odham deja una cicatriz en los corazones de los miembros de la Nación Tohono O'odham", indicaron.
Los Tohono O'odham enviaron una comunicación al Departamento de Seguridad Nacional exigiendo medidas más estrictas para proteger los demás sitios sagrados a lo largo de la frontera con México. "Esta fue una pérdida devastadora y totalmente evitable. No hay nada más importante que nuestra historia, que es lo que nos hace quienes somos como O'odham. El sitio también fue una pieza insustituible de la historia de los Estados Unidos, que ninguno de nosotros podrá recuperar", declaró Verlon José.



