Semarnat reconoce a líderes ambientales con el Premio al Mérito Ecológico 2024-2025
En un acto significativo para la política ambiental de México, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, encabezó este lunes la ceremonia de entrega del Premio al Mérito Ecológico 2024-2025. Este galardón, considerado el máximo reconocimiento ambiental del país, fue otorgado en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum a personas, comunidades, instituciones y organizaciones civiles que han realizado contribuciones destacadas a la sustentabilidad nacional.
Un legado de tres décadas reconociendo el equilibrio ecológico
En su intervención como presidenta del Consejo de Premiación, Bárcena Ibarra subrayó que desde la creación de este premio en 1993, el Estado mexicano se ha comprometido a reconocer formalmente a quienes contribuyen al equilibrio ecológico y al cuidado del medio ambiente. "Custodiar la riqueza natural de México no debe ser percibido como un obstáculo para el crecimiento y debe ser visto como una oportunidad de redireccionar el desarrollo económico", afirmó la titular de Semarnat.
La secretaria destacó que, a lo largo de más de tres décadas, han participado en el certamen más de 4,370 personas de todas las entidades federativas, de las cuales 139 han sido galardonadas, 117 han recibido menciones honoríficas y 34 han obtenido menciones especiales. "El cuidado de la naturaleza es un componente fundamental de la revolución de las conciencias de México, que se renueva y reconoce a personas como ustedes", enfatizó durante la ceremonia.
Los siete ganadores de esta edición histórica
De un total de 793 candidaturas registradas para esta edición, siete resultaron ganadoras en seis distintas categorías:
- Categoría Comunitaria: Centro de Experimentación para el Desarrollo Comunitario Tzeltal, A.C., por su impacto en el desarrollo comunitario en el ámbito rural en Chiapas.
- Cultura y Comunicación Ambiental: Fundación La Puerta, A.C., por su trayectoria en la elaboración de programas ambientales con impacto significativo en la sustentabilidad en Baja California.
- Educación Ambiental Formal: Universidad Politécnica de Tlaxcala, por el impacto de sus acciones, proyectos y programas académicos en pro de la sustentabilidad.
- Educación Ambiental No Formal: Grupo Guardianes del Ehecatl y Sierra de Guadalupe, A.C., por su trayectoria ambiental y el impacto de sus acciones en el Estado de México.
- Categoría Individual: Roberto Gonzalo de la Maza Elvira, por su carrera a favor del conocimiento y la realización de acciones para la conservación de la naturaleza del país.
- Categoría de Investigación: Octavio García Valladares y Wilfrido Rivera Gómez Franco, científicos seleccionados personalmente por la presidenta Sheinbaum por sus aportes al conocimiento ambiental.
Un llamado a la acción ambiental con justicia social
Durante la ceremonia de premiación, Daniela Ramírez Cuevas, representante de Fundación La Puerta, A.C., pronunció un emotivo discurso: "Hoy, nos reúne una convicción común: un trabajo inmenso que nos lleva a seguir construyendo un futuro distinto; un futuro donde el desarrollo y la naturaleza no se alejan, sino que corren en el mismo cauce; donde la justicia social y la justicia ambiental sean una misma justicia".
Ramírez Cuevas agregó: "Aquí, las y los galardonados de este mérito, representan esa esperanza en acción tangible, llena de sudor y de manos a la tierra, no podemos defender lo que no amamos y no podemos amar lo que no conocemos".
Un jurado de expertos y un proceso riguroso de selección
El jurado de esta edición estuvo integrado por destacados especialistas:
- Alberto Ken Oyama Nakagawa, investigador Titular C en la UNAM
- Enrique Provencio Durazo, director del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM
- Beatriz Adriana Olivera Villa, directora de Energía, Género y Ambiente (Engenera)
- Gustavo Alanís Ortega, director ejecutivo del Centro Mexicano de Derecho Ambiental
- Leticia Gutiérrez Lorandi, presidenta de Conservación Internacional México
- Telma Gloria Castro Romero, investigadora del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM
Para la selección de los ganadores, realizada bajo una evaluación rigurosa, se tomaron en cuenta iniciativas con impacto ambiental, social y económico, y con potencial de replicarse a nivel nacional, reafirmando el compromiso del Gobierno de México con la conservación y el desarrollo sustentable.
Un símbolo de la biodiversidad mexicana
Los premios consisten en un diploma firmado por la presidenta Sheinbaum y una presea que contiene elementos simbólicos profundamente mexicanos: una cabeza humana en el centro representando la intergeneracionalidad; un caracol, un pez, un mono y una mazorca de maíz como símbolo de la biodiversidad de México; y la vírgula, que representa comunicación, transmisión de conocimientos y la unión e identidad nacional.
Este reconocimiento no solo celebra logros individuales y colectivos, sino que refuerza el mensaje de que la protección ambiental y el desarrollo económico pueden y deben coexistir en armonía para construir un México más sustentable para las generaciones presentes y futuras.



