SEMARNAT Activa Trampas para Residuos en el Río Lerma-Santiago
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha dado un paso significativo en la lucha por la justicia ambiental en México. A través de un anuncio realizado por la secretaria Alicia Bárcena en su cuenta de la red social X, se informó sobre la instalación de trampas para residuos sólidos flotantes en el Río Lerma-Santiago.
Una Cuenca Hidrológica en Estado Crítico
El Río Lerma-Santiago es reconocido como una de las cuencas hidrológicas más importantes del país, pero también como una de las más contaminadas. Esta situación ha generado preocupación constante entre autoridades y comunidades locales, debido a los graves impactos en la salud pública y los ecosistemas.
La implementación de estas trampas representa una medida concreta dentro del Proyecto de Restauración y Saneamiento de la Cuenca del Río Lerma, que busca mitigar los efectos de la contaminación y promover la recuperación ambiental.
Objetivos Claros: Saneamiento y Restauración
El objetivo principal de esta acción es el saneamiento y la restauración del río. Las trampas están diseñadas para capturar residuos sólidos flotantes, que incluyen plásticos, desechos orgánicos y otros materiales que afectan la calidad del agua y la vida acuática.
Este esfuerzo se enmarca en el compromiso del gobierno federal con la justicia ambiental, buscando no solo limpiar el río, sino también restaurar sus funciones ecológicas y mejorar las condiciones para las poblaciones que dependen de este recurso hídrico.
Reconocimiento a la Coordinación de Conagua
En su mensaje, la secretaria Alicia Bárcena expresó un agradecimiento especial a Claudia Gómez Godoy, coordinadora general del Proyecto de Restauración y Saneamiento de la Cuenca del Río Lerma en la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Este reconocimiento destaca la importancia de la colaboración interinstitucional en proyectos ambientales de gran escala. La participación de Conagua es fundamental para asegurar que las acciones de saneamiento se alineen con las políticas nacionales de gestión del agua y conservación de cuencas.
La instalación de estas trampas marca un avance tangible en los esfuerzos por recuperar uno de los ríos más emblemáticos y afectados de México, demostrando que las acciones concretas pueden complementar los discursos sobre justicia ambiental.



