Diputados cuestionan programa de verificación vehicular en Jalisco por baja participación y monopolio
Verificación vehicular en Jalisco: solo 25% participa, diputados cuestionan

Programa de verificación vehicular en Jalisco enfrenta críticas por baja participación y modelo centralizado

Durante una sesión de trabajo de la Comisión Especial para el Análisis de la Verificación Vehicular, diputados de cinco partidos políticos cuestionaron severamente el programa Verificación Responsable implementado en Jalisco. Los legisladores de Hagamos, Futuro, Morena, PRI y Partido Verde expresaron sus preocupaciones ante la secretaria estatal de Medio Ambiente, Paola Bauche Petersen.

Baja participación y percepción ciudadana negativa

Uno de los puntos más alarmantes revelados durante la comparecencia fue la escasa participación de los automovilistas jaliscienses en el programa. Según datos correspondientes a 2025, apenas el 25% del total del parque vehicular acude a verificar sus unidades, muy por debajo del 60% que la secretaria Bauche identificó como necesario para observar un efecto positivo en la calidad del aire.

"Muchas personas con auto en Jalisco consideran que el programa Verificación Responsable es un mecanismo recaudatorio o un negocio de un proveedor estadounidense, más que una política ambiental genuina", señalaron los diputados durante la sesión.

Críticas al impacto social y económico

La diputada de Futuro, Tonantzin Cárdenas, expresó una preocupación particularmente grave: "Es preocupante que la verificación castigue a quien tiene autos viejos" que no logran pasar las revisiones técnicas. Según su análisis, este mecanismo afecta desproporcionadamente a taxistas tradicionales y comerciantes de tianguis que dependen de sus vehículos para su sustento diario.

"Esta visión que nos acaba de exponer, a mí me parece altamente preocupante y altamente violenta -honestamente- porque estamos castigando la pobreza", afirmó Cárdenas con contundencia. "Es la labor del estado que no se ha hecho en muchos otros rubros, que le permite a la gente tener el carrito que pueden tener y vivir al día a través de ellos".

Ante estas críticas, la secretaria Bauche respondió que su equipo está abierto a explorar un programa de chatarrización que ayude a los propietarios de vehículos que no pasan la verificación. "De verdad que lo hemos platicado mucho en el equipo y encantados de poder trabajar con ustedes en asegurar una calidad de aire para Jalisco", aseguró la funcionaria.

Cuestionamientos al modelo de contratación

El diputado de Hagamos y presidente de la Comisión Especial, Tonatiuh Bravo Padilla, dirigió sus críticas hacia el modelo de contratación del programa. Reveló que Jalisco es el único estado del país que opera con un proveedor único de tecnología: WEP (Worldwide Environmental Products), en lo que calificó como un monopolio.

"¿Por qué nos llama la atención el tema del monopolio? Porque se aprobó un contrato por 19 años por 950 millones de pesos", precisó Bravo Padilla. "Eso es verdaderamente algo impresionante, independientemente de la evaluación de que los resultados no eran satisfactorios, eso pasó, y además con una característica más que nos llama la atención: en el último cambio de 2019, no hubo licitación, fue una asignación exclusiva".

La secretaria Bauche reconoció que efectivamente Jalisco es la única entidad que eligió un proveedor en solitario, aunque prefirió denominarlo "modelo centralizado" en lugar de monopolio. El contrato con WEP se extiende hasta 2038 según confirmó la funcionaria.

Posiciones divergentes entre los legisladores

La diputada de Morena, Itzul Barrera, fue más allá al señalar que el contrato con la empresa WEP debe terminarse definitivamente, argumentando que la ciudadanía ha perdido toda credibilidad en el programa de verificación.

En contraste, el legislador del PVEM, José Guadalupe Buenrostro, discrepó de esta postura radical: "Las mesas de trabajo son para ver de qué forma perfeccionamos el programa de Verificación y no como lo eliminamos".

Final evasivo y compromisos pendientes

Después de casi dos horas de intenso debate, la sesión concluyó con un episodio que generó más cuestionamientos. Paola Bauche abandonó el salón "Guillermo Ramos Ruiz" del Congreso por la puerta lateral, evitando así las preguntas de los reporteros presentes.

Esta acción resultó particularmente contradictoria considerando que, durante sus intervenciones, la secretaria había reconocido repetidamente que uno de los puntos a mejorar en el programa Verificación era trabajar mejor en la socialización y en la comunicación con la ciudadanía.

Como compromiso final, Bauche prometió enviar a los diputados un reporte detallado sobre el destino del dinero del llamado Fondo Verde, información específica que los legisladores solicitaron durante la comparecencia.