Estados Unidos endurece requisitos migratorios con fianzas elevadas
El gobierno de Estados Unidos anunció una medida significativa que afectará a ciudadanos de doce naciones específicas que busquen obtener visas de turista. A partir del 2 de abril de 2026, los solicitantes de estos países deberán depositar fianzas que podrán alcanzar los 15 mil dólares estadounidenses como parte del proceso de solicitud.
Ampliación de un programa controvertido
Esta decisión representa una expansión del programa de fianzas implementado originalmente durante la administración del presidente Donald Trump, diseñado específicamente para reducir las tasas de permanencia irregular después del vencimiento de las visas. El Departamento de Estado justificó la medida señalando su efectividad demostrada: según sus datos, aproximadamente el 97% de las mil personas que depositaron la fianza no permanecieron ilegalmente en territorio estadounidense tras expirar su autorización.
El sistema establece montos variables de fianza que oscilan entre 5 mil, 10 mil o 15 mil dólares, dependiendo de las circunstancias individuales de cada solicitante y a discreción del funcionario consular que tramite la solicitud. Es importante destacar que la fianza se reembolsa completamente si la visa es negada, y bajo ciertas condiciones específicas también puede ser devuelta en caso de aprobación.
Los doce países afectados por la nueva medida
La lista de naciones que se incorporarán a este programa a partir de abril de 2026 incluye:
- Camboya
- Etiopía
- Georgia
- Granada
- Lesoto
- Mauricio
- Mongolia
- Mozambique
- Nicaragua
- Papúa Nueva Guinea
- Seychelles
- Túnez
Estos países se suman a una lista más amplia de naciones que ya estaban sujetas a requisitos similares en fechas anteriores, evidenciando una tendencia de endurecimiento progresivo en las políticas migratorias estadounidenses hacia ciudadanos de determinadas regiones.
Críticas y controversias
La política ha generado fuertes críticas por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos, que argumentan que estas fianzas representan una barrera económica insuperable para muchos solicitantes provenientes de países en desarrollo. Particularmente preocupante resulta el impacto desproporcionado en naciones africanas, donde los montos exigidos equivalen a sumas extraordinariamente elevadas en relación con los ingresos promedio.
Los defensores de la medida, sin embargo, insisten en que el programa ha demostrado ser altamente efectivo para cumplir su objetivo principal: reducir significativamente el número de personas que permanecen en Estados Unidos más allá del período autorizado por sus visas. Esta tensión entre control migratorio y accesibilidad continúa definiendo el debate sobre las políticas de visas estadounidenses.



