El cuerpo de Royer Pérez, joven migrante muerto bajo custodia del ICE, llega a Chiapas para su despedida final
Este jueves 2 de abril de 2026, en un momento cargado de dolor y solemnidad, el cuerpo de Royer Pérez Jiménez, un joven de 18 años originario de San Juan Chamula, Chiapas, fue recibido por su familia y amigos en la comunidad de Noctic, perteneciente al municipio de Rancho Narváez. Royer había sido hallado sin vida el pasado 16 de marzo en el Centro de Detención del Condado de Glades en Moore Haven, Florida, donde se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE por sus siglas en inglés.
Los detalles de una tragedia migrante
Royer Pérez formaba parte de un grupo de al menos 14 migrantes mexicanos que han fallecido mientras estaban bajo la custodia del ICE, según reportes recientes. Su caso comenzó el 22 de enero de 2026, cuando fue detenido por elementos de la Oficina del Sheriff del condado de Volusia. En ese momento, el joven proporcionó un nombre falso, lo que resultó en cargos por suplantación de identidad y resistencia a la autoridad. Ese mismo día, el ICE emitió una orden de detención, pero no fue hasta el 26 de febrero cuando fue trasladado al centro de detención en Florida.
El 13 de marzo, Royer asistió a una audiencia judicial donde, según se informa, comprendió que había perdido a su abogado defensor. En una llamada telefónica con su padre, Manuel Pérez, expresó su decisión de regresar a San Juan Chamula y firmar su deportación voluntaria el 14 de marzo. "Voy a firmar papeles y me voy para allá", le dijo a su progenitor, mostrando su deseo de volver a casa. Sin embargo, su vida fue truncada antes de poder concretar ese plan.
La emotiva recepción en Chiapas
El féretro con los restos de Royer fue transportado en una camioneta hasta su comunidad natal, donde fue recibido por sus padres, cuatro hermanos menores y un grupo de amigos. La escena fue conmovedora, con decenas de personas llegando con flores y velas para participar en el funeral, mientras mujeres de la familia y conocidas preparaban comida tradicional para ofrecer a los tzotziles que acudieron a dar el último adiós al joven.
El cuerpo de Royer, vestido con una camisa negra, fue colocado frente a una cruz de madera de color verde, un símbolo utilizado por la comunidad tzotzil en ceremonias religiosas importantes o para pedir lluvia. Alrededor de la cruz, se colocaron ramas de pino, creando un ambiente de respeto y tradición. El velorio se llevó a cabo este jueves, y se programó que el viernes su cuerpo sea inhumado en San Juan Chamula, según información confirmada.
Este caso se enmarca en un contexto más amplio de preocupación por las condiciones en los centros de detención del ICE, donde han aumentado las denuncias por negligencia y las muertes de migrantes. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha señalado previamente que al menos 13 mexicanos han fallecido bajo custodia del ICE, aunque cifras no oficiales sugieren que el número podría ser mayor. La llegada del cuerpo de Royer a Chiapas no solo marca el final de un viaje trágico, sino que también revive el debate sobre los derechos humanos y la protección de los migrantes en situaciones de detención.



