Migrantes enfrentan noche de angustia ante inminente desalojo en campamento Vallejo
Con las mochilas preparadas y los ojos abiertos por la preocupación, decenas de migrantes vivieron una noche de insomnio y tensión desde el jueves hasta el viernes de esta semana. La causa: la amenaza latente de un desalojo forzoso en el campamento de Vallejo, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero, que se ha convertido en el último asentamiento activo para personas en movilidad dentro de la Ciudad de México.
Notificación urgente del gobierno capitalino
Las autoridades de la capital notificaron a los habitantes de este campamento que disponían de menos de 24 horas para abandonar sus viviendas improvisadas, construidas con materiales precarios y que han servido de refugio temporal. El plazo establecido para el desalojo venció este viernes 20 de febrero, generando una carrera contra el tiempo para estas familias y individuos que buscan un futuro mejor.
El campamento de Vallejo ha sido un punto de reunión para migrantes de diversas nacionalidades, muchos de los cuales huyen de la violencia, la pobreza o la persecución en sus países de origen. La incertidumbre sobre su destino inmediato ha creado un ambiente de ansiedad colectiva, con personas organizando sus escasas pertenencias y discutiendo opciones limitadas.
Preocupaciones por derechos humanos y condiciones de vida
Este episodio resalta los desafíos continuos que enfrentan las poblaciones migrantes en la Ciudad de México, donde la falta de políticas integrales de acogida y protección a menudo deja a estas comunidades en situaciones vulnerables. Las condiciones en el campamento, aunque rudimentarias, representaban un espacio de relativa seguridad frente a la intemperie y la calle.
Organizaciones de la sociedad civil y defensores de derechos humanos han expresado su preocupación por el bienestar de los afectados, argumentando que los desalojos sin alternativas adecuadas pueden agravar la crisis humanitaria. La noche de vigilia en Vallejo simboliza la resistencia y la esperanza de quienes buscan un lugar donde reconstruir sus vidas, incluso ante adversidades aparentemente insuperables.