Un nuevo ataque masivo de Rusia contra la ciudad de Kiev, capital de Ucrania, ha dejado un saldo de al menos 24 personas fallecidas, entre ellas tres menores de edad, y 45 heridos, según informaron este viernes los servicios de emergencia ucranianos.
Detalles del bombardeo
De acuerdo con la fuerza aérea de Ucrania, el ejército ruso lanzó durante la noche 675 drones y 56 misiles contra diversos puntos del país, concentrándose principalmente en la capital. Las autoridades locales indicaron que las defensas aéreas lograron derribar la mayoría de los proyectiles, aunque no pudieron evitar impactos en zonas residenciales.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que más de 20 sitios resultaron dañados en Kiev, incluyendo edificios de viviendas, una escuela y otras instalaciones civiles. Uno de los misiles impactó directamente un edificio habitacional, destruyendo varios pisos por completo. Equipos de rescate trabajaron durante horas entre los escombros para recuperar cuerpos y atender a los heridos.
Reacciones internacionales
Zelenski hizo un llamado a los aliados internacionales para que no guarden silencio frente a la ofensiva rusa. Líderes europeos condenaron el bombardeo, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que Rusia “se burla abiertamente” de los esfuerzos diplomáticos por alcanzar la paz.
Este ataque ocurre días después de un alto el fuego temporal promovido por el presidente estadounidense Donald Trump, que coincidió con las celebraciones en Moscú por la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, ambas partes se acusaron mutuamente de violar la tregua y retomaron los ataques con drones tras concluir el acuerdo.
Intercambio de prisioneros
En medio de la escalada, Kiev y Moscú confirmaron este viernes un intercambio de 205 prisioneros de guerra por cada bando, uno de los pocos acuerdos concretados recientemente entre ambos países. Mientras tanto, Rusia mantiene su exigencia de que Ucrania abandone completamente la región del Donbás antes de iniciar negociaciones de paz, condición que Kiev rechaza de plano.
El ataque masivo complica aún más los esfuerzos de paz y aumenta la tensión en la región, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento del conflicto.



