Viacrucis Migrante en Chiapas: Una Protesta Simbólica Durante Semana Santa
En un acto cargado de simbolismo y descontento, migrantes deportados de Estados Unidos, junto con activistas y religiosos, llevaron a cabo este lunes 30 de marzo de 2026 el denominado "Viacrucis migrante" en Tapachula, Chiapas. La manifestación, que coincidió con la Semana Santa, buscó visibilizar las duras realidades del fenómeno migratorio en el sur de México, culminando con la quema de una piñata que representaba al presidente estadounidense Donald Trump.
Escenificación de la Pasión y Críticas a las Políticas Migratorias
Los participantes recrearon la Pasión de Cristo, utilizando esta representación para expresar su malestar y la incertidumbre que enfrentan tras ser deportados a México bajo las políticas de la administración Trump. "Significa pasar por lo que pasó nuestro señor Jesucristo, estamos pasando por lo mismo como migrantes", declaró Orlando Guillen Moro, un cubano deportado que llegó a Tapachula separado de su familia. Él y otros denunciaron sentirse "atrapados" en un tercer país, enfrentando odio y discriminación.
El sacerdote Heyman Vázquez Medina, párroco de San Andrés Apóstol en Hidalgo, acompañó a los migrantes y describió su experiencia como un "viacrucis de mucho sufrimiento". Criticó la falta de interés gubernamental en el trato a los migrantes, señalando que "cuando hay oportunidad de robarles, cuando hay oportunidad de extorsionarlos los extorsionan".
Demandas de Empleo y Mejores Condiciones
Más allá de la protesta contra Trump, los migrantes aprovecharon la ocasión para exigir mejoras en sus condiciones de vida en México. Luis Rey García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana, afirmó que "ningún migrante quiere quedarse en Tapachula", donde decenas de miles de extranjeros están varados. Denunció la omisión de autoridades como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Raul, otro migrante cubano, insistió en la necesidad de que las autoridades mexicanas tomen conciencia y faciliten papeles para permanecer en la zona. "Vamos a caminar y que nos den la posibilidad de quedarnos en este país y tener un trabajo", expresó. Además, migrantes haitianos presentes en la caminata pidieron empleos y salarios más justos, argumentando que los actuales en Tapachula son "demasiado bajos".
Impacto y Llamado a la Acción
La protesta, que atrajo la atención de lugareños, sirvió como un llamado urgente a la acción tanto para el gobierno mexicano como para la comunidad internacional. Los participantes enfatizaron su deseo de reconstruir sus vidas, habiendo perdido familia, trabajo y estabilidad. "Necesitamos una luz que nos lleve a sentirnos como personas", concluyó Guillen Moro, reflejando el anhelo de dignidad y esperanza que impulsó este viacrucis migrante en Chiapas.



