Cuatro Emblemáticos Lugares del Estado de México que Desaparecieron para Siempre
Lugares Emblemáticos del Edomex que Desaparecieron

Cuatro Emblemáticos Lugares del Estado de México que Desaparecieron para Siempre

El Estado de México ha experimentado una transformación profunda en su paisaje urbano y arquitectónico a lo largo de las décadas. Numerosas construcciones que en su momento se erigieron como símbolos de identidad para los mexiquenses, puntos de referencia geográfica o centros de esparcimiento familiar, han desaparecido completamente. Algunas cayeron en el olvido y el deterioro, mientras que otras fueron demolidas para dar paso a nuevos desarrollos, dejando únicamente fotografías y recuerdos nostálgicos en la memoria colectiva.

El Toreo de Cuatro Caminos: El Coloso de Acero que Forjó Leyendas

Inaugurado en 1947 en Naucalpan, el Toreo de Cuatro Caminos se convirtió inmediatamente en un hito arquitectónico gracias a su icónica cúpula semiesférica plateada. Aunque originalmente diseñado para corridas de toros, su verdadera fama la alcanzó como templo de la Lucha Libre mexicana, siendo escenario de épicas batallas de íconos como "El Santo" y "Blue Demon". Además, albergó conciertos masivos de rock que marcaron a generaciones enteras. Su demolición en 2008 para construir el centro comercial Parque Toreo significó la pérdida de un símbolo, aunque su nombre perdura en la estación del metro Cuatro Caminos de la Línea 2.

Acrópolis Satélite: El Elefante Blanco de Lomas Verdes

Ubicado junto a Lomas Verdes, Acrópolis Satélite fue concebido como un moderno coliseo griego para espectáculos de primer nivel. Sin embargo, su historia estuvo plagada de mala planeación y obstáculos burocráticos. Durante los años 90 funcionó a medias, alojando algunos eventos y ferias, pero nunca logró alcanzar su potencial. Rápidamente se transformó en un "elefante blanco" cubierto de grafitis, con partes de su estructura colapsando progresivamente. Finalmente fue demolido en 2019 para dar lugar a Cúspide Sky View, un complejo de usos mixtos con oficinas y comercios.

Divertido: El Disneylandia Local de los 90

Para quienes crecieron en el Estado de México durante la década de los 90, Divertido en Lomas Verdes era el parque de diversiones por excelencia. Este espacio compacto pero emocionante ofrecía atracciones memorables como el "Ratón Loco", los troncos de agua y, especialmente, una pista de hielo que servía como punto de reunión social para toda la zona norte. Su cierre a principios de los 2000, debido a la competencia de parques más grandes y problemas financieros, dejó un vacío en el corazón de muchos. El terreno fue ocupado primero por un casino que también desapareció, eliminando todo rastro de la estructura original.

Bazar Perinorte: El Laberinto del "Chachareo" en Cuautitlán Izcalli

El Bazar Perinorte era el paraíso de las gangas para los habitantes del norte de la periferia mexiquense. A diferencia de los centros comerciales tradicionales, este lugar consistía en un laberinto de pequeños locales donde se podía encontrar prácticamente de todo: videojuegos, ropa de marca o imitación, artículos de colección, electrónica y comida rápida a precios accesibles. Aunque el centro comercial "Galerías Perinorte" sigue en funcionamiento, el concepto original del bazar, ubicado en un edificio anexo, fue decayendo hasta su demolición para dar paso a tiendas departamentales de gran formato y centros de distribución. Hoy solo sobrevive en los recuerdos de la comunidad local.

Estos cuatro lugares emblemáticos representan solo una muestra de cómo el desarrollo urbano y los cambios económicos han reconfigurado el rostro del Estado de México. Su desaparición física no ha logrado borrar el impacto cultural y emocional que tuvieron en generaciones de mexiquenses, quienes los recuerdan con nostalgia como parte fundamental de su identidad regional.