Portugal realiza histórica devolución de patrimonio arqueológico a México
En un acto sin precedentes que fortalece los lazos culturales entre ambas naciones, Portugal ha realizado la primera restitución de artefactos arqueológicos mexicanos encontrados en su territorio. La ceremonia, celebrada este jueves en la Embajada de México en Lisboa, marcó un momento histórico en las relaciones exteriores entre los dos países.
Un día histórico para la diplomacia cultural
"Después de tantos días de lluvia, hoy el sol apareció, porque es un día feliz que quedará marcado en la historia de nuestras relaciones exteriores", declaró con emoción el embajador mexicano en Portugal, Bruno Figueroa. El diplomático destacó la importancia simbólica de esta entrega, que representa la primera vez que un gobierno portugués devuelve piezas arqueológicas al pueblo de México.
Al acto protocolario asistieron autoridades de ambos países, incluyendo:
- Luís Neves, director nacional de la Policía Judicial de Portugal
- Florbela Paraíba, presidenta del Camões-Instituto de la Cooperación y la Lengua
- Aline Lara, arqueóloga que participó virtualmente desde Sevilla para confirmar la autenticidad de las piezas
Las tres joyas arqueológicas recuperadas
Las piezas devueltas representan culturas precolombinas de distintas regiones de México y abarcan varios siglos de historia:
- Estatuilla antropomorfa (300-600 d.C.): Representa a una mujer sentada asociada a rituales de fertilidad y maternidad, posiblemente originaria de las tumbas de tiro de Jalisco, Colima o Nayarit.
- Vaso polícromo maya (600-900 d.C.): Procedente del período clásico de las Tierras Bajas Mayas, probablemente del sur de Campeche.
- Urna zapoteca (600-1200 d.C.): Proveniente de los valles centrales de Oaxaca, representa al dios Cocijo, deidad de la lluvia y el trueno en la cultura zapoteca.
Una investigación de dos años
El proceso de recuperación requirió dos años de trabajo coordinado entre la embajada mexicana, la Policía Judicial portuguesa y el Ministerio de Exteriores de Portugal a través del Instituto Camões. Según explicó el embajador Figueroa, las piezas fueron detectadas inicialmente en páginas web especializadas en la venta de artefactos históricos.
"Francamente fue para nosotros una sorpresa", reconoció Figueroa. "No sabíamos que Portugal también es parte de este mercado mundial de artefactos históricos y culturales de nuestros países precolombinos".
Detalles de la investigación
João Oliveira, director de la Policía Judicial en Lisboa y el Tajo Alto, detalló que la investigación comenzó cuando la embajada mexicana notificó sobre una pieza del patrimonio cultural mexicano que estaba a la venta en Portugal. Durante las pesquisas, descubrieron que había otras dos piezas que iban a ser subastadas online en el país europeo.
Un aspecto crucial de la investigación reveló que "ninguna de las personas implicadas en estos tres casos diferentes tenía consciencia de la proveniencia ilícita" de los artefactos, según explicaron las autoridades. Esta circunstancia explica por qué no hubo responsabilidades penales, detenciones ni imputaciones en Portugal.
La verificación de autenticidad
Una vez recuperadas las piezas, se inició un protocolo especial para identificar y confirmar su autenticidad. Dado que Portugal no cuenta con especialistas en arte prehispánico, las autoridades solicitaron la colaboración de la arqueóloga Aline Lara, quien actualmente se encuentra en la Universidad de Sevilla en España.
Figueroa destacó la importancia de esta colaboración internacional para validar el valor histórico de las piezas antes de su repatriación.
El regreso a casa
Después de años fuera de su país de origen, el viaje de vuelta a México es ya cuestión de días. Las tres piezas arqueológicas, que representan siglos de historia y cultura mesoamericana, pronto estarán de regreso en territorio mexicano, donde podrán ser estudiadas, preservadas y eventualmente exhibidas para el disfrute del público.
Este exitoso proceso de recuperación sienta un precedente importante para la protección del patrimonio cultural mexicano en el extranjero y demuestra la efectividad de la cooperación internacional en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales.



