Restauración de la capilla Fray Bartolomé de Olmedo en el Templo Mayor avanza hacia 2026
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha anunciado oficialmente el inicio de un ambicioso proyecto de restauración para la capilla Fray Bartolomé de Olmedo, ubicada en el emblemático sitio arqueológico del Templo Mayor en la Ciudad de México. Las obras, que se extenderán hasta el año 2026, buscan preservar y revitalizar este invaluable patrimonio histórico, que data del siglo XVI y representa un testimonio clave de la evangelización y la fusión cultural durante la época colonial.
Detalles del proyecto de conservación
El plan de restauración incluye una serie de intervenciones técnicas y científicas diseñadas para abordar los daños causados por el tiempo y factores ambientales. Entre las acciones principales se encuentran:
- Refuerzo estructural: Consolidación de muros y cimientos para garantizar la estabilidad del edificio.
- Limpieza y conservación de murales: Restauración de pinturas y frescos que narran escenas religiosas e históricas.
- Mejoras en sistemas de drenaje: Implementación de soluciones para prevenir filtraciones y humedad.
- Accesibilidad: Adaptaciones para facilitar la visita de turistas y estudiosos, respetando la integridad del sitio.
Expertos del INAH destacan que este proyecto no solo busca reparar daños, sino también investigar y documentar nuevas facetas de la capilla, utilizando tecnologías avanzadas como escaneo láser y fotogrametría para crear modelos digitales detallados.
Importancia histórica y cultural
La capilla Fray Bartolomé de Olmedo, construida en 1526, es uno de los primeros templos cristianos erigidos sobre las ruinas del Templo Mayor azteca. Su restauración es crucial para:
- Preservar la memoria: Mantener viva la historia de la conquista y la evangelización en México.
- Fomentar el turismo: Atraer visitantes nacionales e internacionales interesados en el patrimonio cultural.
- Promover la educación: Servir como recurso educativo para estudiantes e investigadores.
Las autoridades esperan que, una vez concluidas las obras en 2026, la capilla se convierta en un punto de referencia cultural que enriquezca la oferta del Templo Mayor y contribuya a la comprensión de la compleja historia mexicana.



