Aniv de la Rev y otros nombres exóticos en México: un problema legal y social
Este 20 de noviembre, fecha que conmemora el Aniversario de la Revolución Mexicana, resurge el recuerdo de nombres tan peculiares como Aniv de la Rev, una abreviatura que algunos padres, por desconocimiento, registraron como nombre propio de sus hijos al encontrarla en el calendario. Este caso emblemático ilustra una realidad más amplia y preocupante en el país.
Nombres que marcan una vida
México, desde el norte hasta el sur, registra una variedad de nombres completamente extraños que han llamado la atención de autoridades y sociedad. A principios de 2020, por ejemplo, se viralizó el caso de un joven yucateco cuyo documento oficial lo identificaba como 003 Miller Santos Chable. Después de un largo y complicado proceso, logró que los números se convirtieran en letras, quedando como Cero Cero Tres Miller Santos Chable. Este joven relató haber sido víctima de bullying en diferentes etapas de su vida, un sufrimiento que aún persiste en ocasiones.
Campañas de concientización del Registro Civil
Ante esta problemática, diversas direcciones del Registro Civil en los estados han implementado campañas de concientización dirigidas a los padres. El objetivo es claro: evitar que se asignen nombres que puedan resultar perjudiciales para los niños. Entre las recomendaciones se incluyen:
- No utilizar nombres de personajes de cine o televisión.
- Evitar marcas comerciales o productos.
- No registrar el nombre completo de futbolistas o artistas, como Michael Jackson.
- Prevenir combinaciones que generen doble sentido, como Alma Marcela.
Los Registros Civiles reportan que, en muchos casos, los padres eligen nombres inadecuados por ignorancia o falta de orientación adecuada.
Ejemplos impactantes en todo el país
En diversas regiones de México, no es raro encontrar personas con nombres como Facebook, Shakira, Twitter, Blanca Nieves, Vocho, Escroto, Christmas Day, Robocop, Corazón, Nobel, Rambo, Rocky, Mamerto, Circuncisión, Globero, Lucifer, Cheyene, Masiosare, Obama, Madona o Mia Colucci, entre muchos otros. Esta práctica, aunque en ocasiones surge de la inocencia, puede tener consecuencias graves.
El calvario del cambio de nombre
El problema se agrava cuando estos niños crecen y enfrentan acoso escolar o social debido a sus nombres. La decisión de cambiarlo conlleva un proceso legal engorroso y complicado. Para iniciar, se debe promover una demanda contra los padres ante el juzgado de lo familiar, en un juicio conocido como rectificación de acta. Este procedimiento requiere que un juez determine si la solicitud es procedente, lo que puede extenderse en tiempo y recursos.
Marco legal y protección a menores
Desde hace algunos años, leyes del Registro Civil en ciertos estados prohíben asignar nombres artísticos, peyorativos o con doble sentido a los menores al momento de su registro como ciudadanos mexicanos. El propósito principal es evitar que los niños sean víctimas de bullying por su nombre propio, protegiendo así su integridad emocional y social desde una edad temprana.
En resumen, la elección de un nombre no es un acto trivial; puede definir experiencias de vida y requerir intervenciones legales complejas. La conciencia y la guía adecuada son clave para prevenir futuros problemas.