Británicos celebran arresto del expríncipe Andrés como golpe a la monarquía
Británicos celebran arresto de expríncipe Andrés en Londres

Británicos festejan detención del expríncipe Andrés en su cumpleaños 66

El arresto de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, fue recibido con entusiasmo y alivio por ciudadanos británicos en las calles de Londres. La detención, que coincidió con su cumpleaños número 66, se produjo bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, vinculada al caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019.

Reacciones ciudadanas: "¡Se lo merece!"

En el centro financiero de la capital, la abogada Emma Carter manifestó su satisfacción: "Estoy encantada. Debería haber sido arrestado hace mucho tiempo. Es una buena noticia para las víctimas. ¡Se lo merece!". Carter añadió que el expríncipe se había escondido durante años detrás de sus privilegios y la popularidad de su madre, la reina Isabel II, expresando también pesar por el rey Carlos III, quien enfrenta un cáncer y probablemente desconocía el pasado de su hermano.

Maggie Yeo, una jubilada de 59 años, comentó: "Pensaba que ellos eran intocables. Es bueno saber que no están por encima de la ley. Al menos, la justicia británica funciona". Esta reacción refleja la sorpresa general, ya que una encuesta reciente de YouGov indicaba que el 62% de los británicos consideraba "improbable" que Andrés pudiera ser inculpado.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Impacto en la imagen de la monarquía

La analista de datos Jennifer Tiso, de 39 años, señaló que la detención demuestra que la justicia alcanza incluso a las esferas más altas: "Tras los arrestos de otras superestrellas, ahora esto llega a la familia real". Otros ciudadanos fueron más críticos, como Kevin, un jubilado que prefirió no dar su apellido, quien calificó a Andrés como "arrogante y poco inteligente" y añadió que debe ser interrogado por implicaciones en contratos, dinero y relaciones diplomáticas.

La detención representa un golpe significativo a la imagen de la monarquía británica, que atraviesa un momento de escrutinio público, con sectores exigiendo que el dinero de los contribuyentes deje de financiar la vida de la familia real. Andrés, quien siempre ha negado las acusaciones, fue representante especial de Reino Unido para el Comercio Internacional entre 2001 y 2011, periodo bajo investigación.

La visible satisfacción en las calles de Londres subraya la fuerte impopularidad del expríncipe, marcada por su amistad con Epstein y las sospechas de abuso sexual que lo han rodeado durante años, enviando un mensaje claro de que la justicia puede prevalecer sobre los privilegios.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar