Rey Carlos III responde a arresto de su hermano Andrés en medio de escándalo
El monarca británico Carlos III manifestó este jueves su "profunda preocupación" tras la detención de su hermano menor, Andrés Mountbatten-Windsor, quien fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. En un comunicado oficial, el rey de 77 años declaró que "la ley debe seguir su curso" y anunció que no haría más declaraciones mientras dure el proceso investigativo.
Un proceso judicial que marca un hito histórico
La detención de Andrés, ocurrida en su residencia de Sandringham, Norfolk, representa un capítulo sin precedentes en la historia moderna de la familia real británica. Se trata del primer miembro de alto rango de la monarquía en ser arrestado en décadas, lo que acerca al que fuera el hijo predilecto de la fallecida reina Isabel II a lo que muchos analistas consideran su "caída definitiva" ante la justicia.
En su declaración, Carlos III enfatizó la necesidad de un "proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera apropiada y por las autoridades competentes". El monarca reconoció explícitamente que no sería correcto de su parte hacer más comentarios mientras las investigaciones continúen.
Antecedentes de un escándalo que se prolonga por años
El arresto de este jueves, que coincidió con el 66° cumpleaños de Andrés, es el punto culminante de una serie de eventos que se remontan a más de una década:
- 2015: La BBC reveló la denuncia de Virginia Giuffre, quien acusó al príncipe de mantener relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad, dentro de la red de "esclavas sexuales" del financiero Jeffrey Epstein.
- 2019: Andrés anunció su retiro de la vida pública tras la divulgación de fotografías que lo mostraban en la mansión neoyorquina de Epstein.
- 2021: Giuffre presentó una demanda civil en Nueva York contra el príncipe, aunque el caso fue archivado tras un acuerdo extrajudicial de 14 millones de euros.
- 2025: La publicación de un correo electrónico de 2011 reveló que Andrés mantuvo contacto con Epstein más tiempo del que había admitido públicamente.
Medidas drásticas de la familia real
En los últimos meses, Carlos III había ejercido presión creciente sobre su hermano para que colaborara voluntariamente con la policía respecto a sus vínculos con Epstein. Estas acciones culminaron con medidas concretas:
- En octubre pasado, el rey despojó a Andrés del título de príncipe.
- Le ordenó abandonar su residencia en el palacio de Windsor.
- Lo trasladó a la finca de Sandringham, donde finalmente fue detenido.
El escándalo ha transformado radicalmente la imagen pública de Andrés, quien pasó de ser recordado como héroe de la guerra de las Malvinas y playboy de la familia real a convertirse en una figura asociada a lo que muchos medios describen como "un personaje siniestro" cuyos privilegios reales ya no pueden protegerlo de la justicia.
Un futuro incierto para la monarquía británica
Este caso representa uno de los mayores desafíos institucionales que enfrenta la monarquía británica en décadas. La detención de un miembro tan cercano al trono ocurre en un contexto donde la familia real ya había tomado medidas progresivas para distanciarse de Andrés, incluyendo la retirada de todos sus títulos militares y patrocinios reales ordenada por su madre antes de su fallecimiento.
Mientras las investigaciones continúan, el silencio impuesto por Carlos III refleja el delicado equilibrio que debe mantener entre sus responsabilidades como jefe de estado y sus lazos familiares, en lo que sin duda será un proceso judicial que marcará un antes y un después en la historia contemporánea de la corona británica.