El debilitamiento de la sociedad civil y su impacto en la economía mexicana
En las últimas semanas, una determinación administrativa ha colocado en una situación de vulnerabilidad a decenas de organizaciones de la sociedad civil que durante décadas han funcionado como un contrapeso fundamental, produciendo información crítica y visibilizando problemáticas que el poder político frecuentemente pasa por alto.
El papel crucial de las instituciones independientes
Se trata de entidades que documentan casos de corrupción, miden el desempeño del sistema educativo, analizan indicadores económicos y dan voz a sectores históricamente marginados. Más allá de los argumentos técnicos, el efecto tangible de esta decisión provocará un debilitamiento significativo del ecosistema que incomoda al poder cuando señala fallas estructurales, omisiones institucionales o retrocesos democráticos.
Cuando estos mecanismos de contrapeso se debilitan, es la sociedad en su conjunto la que pierde. Organizaciones dedicadas a realizar mediciones rigurosas y análisis profundos, así como a denunciar actos de corrupción e impunidad sistémica, como Mexicanos Primero, México Evalúa y el Instituto Mexicano para la Competitividad, se encuentran entre las afectadas.
Estas instituciones, incluso antes del año 2018, revelaban información valiosa y crítica para los gobiernos en turno, proporcionando datos esenciales para la toma de decisiones públicas informadas.
El equilibrio necesario en la regulación
Es innegable que han existido abusos en la utilización de ciertos beneficios fiscales y que la regulación debe aplicarse con rigor y transparencia. Sin embargo, también resulta evidente que muchas de estas organizaciones han sido fundamentales para comprender la compleja realidad nacional, abordando temas sensibles como la violencia estructural, la efectividad de diversas políticas públicas y presentando propuestas concretas para mejorar la competitividad y atraer inversión productiva.
El problema central radica en que cuando se dificulta la operación de estos organismos independientes, también se inhibe el apoyo del sector privado, que tiende a retraer su participación ante la incertidumbre regulatoria. El resultado es un círculo vicioso que genera:
- Menos financiamiento para investigación independiente
- Menos capacidad de análisis objetivo
- Menos información confiable para la toma de decisiones públicas de calidad
La advertencia internacional sobre el crecimiento económico
En este contexto preocupante, la influyente revista The Economist advirtió recientemente que diversas reformas implementadas en México han terminado por frenar significativamente el ritmo de crecimiento económico del país. No se trata de una opinión aislada, sino de un diagnóstico que resuena entre inversionistas y analistas internacionales.
Las causas estructurales del bajo crecimiento
El medio británico señala como principales causas del bajo crecimiento económico de México:
- La incertidumbre jurídica que afecta a inversionistas
- El debilitamiento progresivo de organismos reguladores autónomos
- Una creciente concentración del control estatal en sectores estratégicos como el energético
Precisamente este último punto ya comienza a perfilarse como un foco de tensión en la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), agregando complejidad al panorama económico.
Según el análisis de The Economist, estos cambios estructurales han impactado fuertemente en la certeza necesaria para invertir en el país. Y sin inversión sostenida, no hay crecimiento económico robusto ni generación suficiente de empleos de calidad.
Un entorno que preocupa a la comunidad internacional
En este escenario complejo, las decisiones internas que afectan directamente a la sociedad civil no ayudan a mejorar la percepción, y refuerzan la imagen de un entorno menos abierto, menos plural y más centralizado en las decisiones del poder ejecutivo.
La suma de señales, tanto internas como externas, comienza a dibujar un país que se aleja paulatinamente de los estándares de confianza institucional que exige la economía globalizada del siglo XXI.
El gran reto de la nueva administración
Sin duda alguna, el gran desafío para la presidenta Claudia Sheinbaum será romper el estancamiento económico en medio de un entorno internacional particularmente complejo, marcado por tensiones geopolíticas crecientes y presiones significativas en los mercados energéticos globales.
Para lograr este objetivo fundamental, se necesita algo más que programas sociales bien intencionados o discursos políticos convincentes. Se requiere construir y mantener confianza: confianza de los ciudadanos en sus instituciones, confianza de los inversionistas en la estabilidad jurídica y confianza de la comunidad internacional en el compromiso de México con la transparencia y el Estado de derecho.



