El Papa León XIV, primer pontífice estadounidense y nacido como Robert Francis Prevost, mantiene una rutina que combina la disciplina espiritual con hábitos propios de la era digital. Inicia sus días antes de las seis de la mañana con oración y misa, dedicando gran parte de su jornada a audiencias con líderes religiosos y políticos en el Vaticano. Opta por comidas sencillas y una vida austera, pero sorprende por su cercanía con la tecnología: suele enviar instrucciones por WhatsApp cerca de la medianoche y utiliza su iPad durante las madrugadas para jugar o practicar alemán, perfilándose como un hombre de su tiempo.
Una rutina espiritual y digital
El Papa León XIV ha establecido una agenda que refleja su doble compromiso con la tradición eclesiástica y la modernidad. Cada mañana, antes del amanecer, se levanta para dedicarse a la oración personal y la celebración de la misa en la capilla privada de la residencia apostólica. Posteriormente, entre las ocho y las nueve, recibe a colaboradores cercanos para revisar la agenda del día, que incluye reuniones con cardenales, obispos y representantes de diversas confesiones religiosas.
Las audiencias oficiales ocupan la mayor parte de la mañana y la tarde, con encuentros programados con jefes de Estado, diplomáticos y líderes de organizaciones internacionales. A diferencia de sus predecesores, el Papa León XIV ha incorporado descansos breves para revisar mensajes en su dispositivo móvil, una práctica que ha generado tanto admiración como críticas entre los sectores más conservadores del Vaticano.
Hábitos alimenticios y vida austera
El pontífice sigue una dieta simple, basada en platos tradicionales italianos pero con porciones moderadas. Prefiere la pasta, las verduras y el pescado, evitando carnes rojas y postres elaborados. Su frugalidad se extiende a su vestimenta, pues utiliza sotanas sencillas y evita los ornamentos lujosos que caracterizaron a algunos de sus antecesores. Incluso ha ordenado reducir el gasto en la cocina vaticana, promoviendo el consumo de alimentos de temporada y de producción local.
Conexión con la tecnología
Uno de los aspectos más llamativos de su personalidad es su uso habitual de la tecnología. Se sabe que envía mensajes de texto y notas de voz por WhatsApp hasta altas horas de la noche, especialmente para dar indicaciones sobre asuntos urgentes o para mantener contacto con obispos en zonas de conflicto. Además, durante las madrugadas, cuando el insomnio lo vence, recurre a su iPad para practicar alemán a través de aplicaciones interactivas o para jugar partidas de ajedrez en línea. Esta faceta digital ha sido calificada por sus asesores como una herramienta para conectar con las nuevas generaciones y para mantenerse actualizado en un mundo globalizado.
Un pontífice de su tiempo
El Papa León XIV representa una mezcla única de tradición y modernidad. Su rutina diaria refleja un equilibrio entre la vida contemplativa y las exigencias del siglo XXI. Aunque algunos puristas consideran que el uso de dispositivos electrónicos puede restar solemnidad al cargo, la mayoría de los fieles ven en él a un líder accesible y cercano a los problemas cotidianos. Con apenas un año en el cargo, ya ha dejado una huella imborrable en la historia de la Iglesia Católica.



