Transportistas y campesinos anuncian paro nacional tras falta de acuerdos con el gobierno
En medio de los preparativos rumbo al Mundial 2026, transportistas y campesinos han convocado a un paro nacional tras no lograr acuerdos con el gobierno federal, pese a meses de negociaciones sin resultados concretos. David Estévez, presidente de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), informó que la movilización está prevista para después del periodo vacacional de Semana Santa, específicamente el próximo 6 de abril, con el objetivo de ejercer presión a nivel nacional.
Detalles del paro y contexto de las negociaciones
El dirigente denunció que entre los principales problemas que enfrenta el sector se encuentran la inseguridad en carreteras, así como desapariciones de transportistas y presuntos actos de extorsión por parte de autoridades. Asimismo, subrayó la relevancia de los sectores agrícola y del transporte para la economía nacional, al advertir sobre el impacto de los recientes incrementos en el precio de los combustibles.
"Ese paro nacional iniciaría el día 6 de abril, para que vean que no somos tan inconscientes, pues que pasen la famosa Semana Santa, que todo el mundo salga a pasear, todo el mundo salga a vacacionar. Tenemos la necesidad de volvernos a manifestarnos", dijo al acusar falta de interés de las autoridades en sus demandas.
Problemas clave y advertencias económicas
Entre los puntos críticos destacados por los manifestantes se encuentran:
- Inseguridad vial: Aumento de incidentes violentos en carreteras nacionales.
- Desapariciones: Casos no resueltos de transportistas desaparecidos.
- Extorsión: Presuntas prácticas corruptas por parte de funcionarios.
- Costos operativos: Impacto negativo del alza en precios de combustibles.
Estévez también cuestionó declaraciones previas de cámaras empresariales que sugerían tener reservas para amortiguar el golpe económico, señalando que esto no se ha materializado en la práctica. "Y si a esto le abonamos la subida del combustible en todos lados. Alguien dijo por ahí, de una cámara empresarial, que no nos preocupáramos, que tenía reservas importantes para amortiguar este golpe que hoy tenemos por lo de guerra del Medio Oriente, no es cierto".
Este movimiento se enmarca en un contexto de creciente descontento social, donde sectores clave de la economía exigen atención urgente a sus demandas, con posibles repercusiones en la logística y abastecimiento nacional en vísperas de eventos globales como el Mundial 2026.



