El gobernador de Nuevo León, Samuel García, ha defendido la propuesta de que el estado opere directamente el transporte público en la entidad. Argumentó que esta medida permitiría una mayor eficiencia en el servicio, así como un control más estricto de las tarifas para beneficio de los usuarios.
Argumentos a favor de la operación estatal
Durante una conferencia de prensa, García señaló que la iniciativa privada ha mostrado limitaciones en la prestación del servicio, especialmente en áreas de baja rentabilidad. “El estado puede garantizar que todas las rutas, incluso las menos rentables, tengan cobertura”, afirmó. Además, destacó que la operación pública facilitaría la implementación de tecnologías limpias y la renovación de la flota vehicular.
Críticas y preocupaciones
Sin embargo, la propuesta ha generado debate. Expertos en movilidad advierten que la burocratización podría generar ineficiencias y mayores costos. El economista Carlos Rodríguez comentó que “la experiencia en otros países muestra que los monopolios estatales tienden a ser menos innovadores y más costosos”. Asimismo, empresarios del transporte han expresado su preocupación por la posible pérdida de empleos en el sector privado.
Impacto en los usuarios
De implementarse, los usuarios podrían experimentar cambios en las rutas y frecuencias. El gobierno estatal planea realizar consultas ciudadanas para ajustar el servicio a las necesidades reales. “Queremos un transporte digno, accesible y seguro para todos los neoleoneses”, enfatizó García.
La propuesta aún debe ser discutida en el Congreso local, donde se espera un intenso debate entre las diferentes fuerzas políticas. Mientras tanto, la ciudadanía observa con expectativa el futuro del transporte en la región.



