Revés total al acuerdo entre taxistas y Uber en la Ciudad de México
La Secretaría de Movilidad (Semovi) de la Ciudad de México ha emitido un comunicado oficial rechazando categóricamente cualquier convenio o integración entre los taxistas concesionados y plataformas digitales como Uber. La dependencia gubernamental ha sido enfática al señalar que no existe autorización vigente que permita este tipo de acuerdos, poniendo en jaque los planes de colaboración que se venían gestando en el sector.
Advertencia clara a los concesionarios de taxi
En una ficha informativa de carácter urgente, la Semovi hizo un llamado contundente a todas las personas concesionarias del servicio de taxi en la capital mexicana:
- Se les exhorta a no realizar procesos de incorporación a plataformas diseñadas para vehículos particulares
- Se advierte que estos esquemas no están regulados y pueden afectar su situación legal y operativa
- Se identificó una campaña de difusión por parte de plataformas digitales dirigida específicamente a concesionarios
"Actualmente no existe ningún acuerdo oficial ni marco normativo que permita la integración del servicio de taxi concesionado a plataformas diseñadas para vehículos particulares", indicó textualmente la secretaría capitalina en su comunicado.
Refuerzo de supervisión y sanciones económicas severas
La Semovi no se ha limitado a advertir, sino que ha anunciado medidas concretas de fiscalización:
- Refuerzo de la supervisión sobre el servicio de transporte concesionado
- Aplicación de sanciones correspondientes a quienes incumplan con la normativa vigente
- Multas de hasta casi 47 mil pesos (equivalente a 400 veces la Unidad de Medida y Actualización)
"La Secretaría reforzará la supervisión y aplicará las sanciones correspondientes a quienes incumplan con la normativa vigente", señaló la dependencia, dejando claro que las consecuencias económicas serán significativas para quienes opten por desacatar las disposiciones.
Contexto y repercusiones inmediatas
Este pronunciamiento oficial representa un duro revés para los intentos de modernización y adaptación del servicio de taxi tradicional en la Ciudad de México. Mientras las plataformas digitales buscaban expandir sus flotas incorporando taxis concesionados, la Semovi ha trazado una línea divisoria clara entre los servicios regulados y los esquemas de transporte privado.
La situación crea un escenario de incertidumbre legal para los concesionarios que habían considerado la opción de integrarse a aplicaciones como Uber, y plantea interrogantes sobre el futuro de la movilidad urbana en una de las ciudades más pobladas del continente.



