Gobierno federal pacta tregua con taxistas del AICM excluyendo a Uber y Didi por el Mundial 2026
El gobierno federal cedió ante la presión de los permisionarios de taxis del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para garantizar, de forma provisional, la paz operativa de cara a la Copa del Mundo 2026. Según el abogado de los taxistas, Carlos Lobera, la autoridad aceptó blindar el monopolio del transporte terrestre dentro de la zona federal frente a plataformas como Uber y Didi, a cambio de evitar bloqueos permanentes en las terminales.
Acuerdos clave para la tregua provisional
La negociación, que ocurrió el 11 de marzo de 2026 en respuesta a una protesta de taxistas, involucró a la Secretaría de Gobernación (Segob) y a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). En entrevista con Proceso, Lobera detalló que la tregua se selló bajo una minuta de cuatro acuerdos específicos:
- El compromiso de la SICT de no permitir reformas legales que sirvan como un "traje a la medida" para que las aplicaciones operen en zona federal.
- El despliegue inmediato de la Guardia Nacional en el AICM y en todos los aeropuertos del país para retomar la fiscalización y sanción de Uber y Didi.
- El incremento del 30% del padrón de taxis autorizados en el aeropuerto para cubrir el déficit de unidades reconocido por la autoridad de cara al Mundial 2026.
- La instalación de una mesa de comunicación permanente con Gobernación y Marina.
Sin embargo, el acuerdo no es una solución definitiva. Los transportistas advirtieron que cualquier asomo de regulación en favor de las aplicaciones o incumplimiento en el despliegue de la Guardia Nacional reactivará las movilizaciones, poniendo en riesgo la logística del evento deportivo más importante del sexenio.
Déficit de taxis y aumento de la demanda por el Mundial
El escenario adquiere relevancia frente al incremento previsto en el flujo de viajeros durante el Mundial, para el cual la Secretaría de Turismo (Sectur) proyecta la llegada de 5.5 millones de turistas. Según Lobera, la operación actual del servicio de taxis autorizados ya enfrenta limitaciones con el flujo cotidiano, y el déficit fue planteado durante la reunión con autoridades federales.
El otorgamiento de nuevos permisos corresponde a la Dirección General de Autotransporte Federal, órgano adscrito a la SICT, mientras el sector planteó que el incremento de la flota debería rondar al menos un 30% del padrón actual. Para los transportistas, el aumento del parque vehicular es la única alternativa para atender la demanda sin abrir la puerta a las plataformas dentro de la zona federal.
Sin posibilidad de pacto con aplicaciones y diferencias en tarifas
Los permisionarios descartaron cualquier posibilidad de pactar, incluso de manera temporal, con empresas como Uber y Didi para que puedan recoger pasajeros en las terminales durante el Mundial. Lobera sentenció que permitirlo sería como legalizar un ilícito, y que quienes deseen solicitar un vehículo mediante aplicaciones deben trasladarse fuera de los límites del aeropuerto.
La disputa también se ha trasladado al terreno de las tarifas, con usuarios señalando en redes sociales que los costos de los concesionados son considerablemente superiores. Lobera reconoció esa diferencia, argumentando que responde a las obligaciones regulatorias de los permisionarios, como pagos mensuales al aeropuerto y revisiones periódicas.
Seguridad como eje central de la disputa
Otro de los ejes del discurso de los permisionarios frente a la operación de las plataformas tiene que ver con la seguridad del servicio. Lobera sostuvo que el esquema de taxis autorizados está sujeto a controles que no existen en los vehículos de aplicaciones, como registros ante la autoridad y balizamiento visible.
Insistió en que la discusión no se limita a un tema de competencia económica, sino también a las condiciones bajo las cuales se presta el servicio dentro de la zona federal del aeropuerto, destacando casos previos de incidentes con vehículos no identificados.
