Cuba enfrenta prolongada crisis de combustible aéreo hasta abril
La escasez de queroseno en los aeropuertos de Cuba se extenderá al menos hasta el 10 de abril, según una notificación oficial difundida este martes por las autoridades aeroportuarias a las compañías aéreas. Esta situación se enmarca en un bloqueo energético impuesto por Washington, que ha agravado las tensiones en la isla comunista.
Impacto inmediato en las operaciones aéreas
La Empresa Cubana de Navegación Aérea (ECNA) informó a las aerolíneas el 8 de febrero sobre la falta de combustible, lo que ha generado consecuencias significativas:
- Suspensión de vuelos por parte de media docena de compañías, incluyendo aerolíneas rusas y canadienses.
- Escalas forzosas en terceros países para abastecerse de combustible en viajes de regreso.
- Disrupciones operativas que afectan la conectividad aérea internacional de Cuba.
Esta notificación, disponible en la página web de la ECNA, subraya la gravedad de la crisis, que ya había sido anticipada con un mes de antelación.
Consecuencias económicas y turísticas
El bloqueo energético, en vigor desde que ningún petrolero ha entrado a Cuba desde el 9 de enero, amenaza con asestar un golpe fatal al sector turístico. Este rubro es la segunda fuente de divisas de la isla, solo superado por la exportación de servicios médicos, y emplea a aproximadamente 300 mil personas.
El turismo cubano ya se había visto debilitado en años recientes debido a la pandemia de COVID-19 y a las sanciones estadounidenses, lo que hace que esta nueva crisis de combustible sea particularmente preocupante para la economía local.
Contexto geopolítico y tensiones internacionales
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han experimentado un recrudecimiento de tensiones tras eventos recientes:
- La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero.
- La suspensión de suministros de petróleo por parte de Caracas, bajo presión de Washington.
Estados Unidos justifica su política de máxima presión sobre Cuba, alegando una "amenaza excepcional" a su seguridad nacional, a pesar de que la isla se encuentra a solo 150 km de las costas de Florida. Esta postura ha contribuido a la actual crisis energética, afectando directamente la infraestructura aérea y, por extensión, la estabilidad económica de la nación caribeña.



