El Mundial de Nuestros Sueños: Entre la Ilusión y la Realidad
Aunque el conflicto entre los taxistas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y plataformas como Uber y Didi no es nuevo, su escalada podría estar vinculada al inminente festejo intergaláctico que tendrá lugar en la capital durante junio y julio. Nos referimos, por supuesto, al Mundial de Fútbol 2026, un evento que ha despertado enormes expectativas dentro del Gobierno y entre todos aquellos que ven una oportunidad de negocio con la llegada de millones de espectadores de todo el mundo.
Expectativas y Cifras en Disputa
El Gobierno federal proyecta la llegada de alrededor de cinco millones de visitantes a las tres sedes mexicanas seleccionadas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Sin embargo, no se han proporcionado detalles claros sobre la distribución entre turistas nacionales y extranjeros. Mientras los aficionados mexicanos que viajen de ciudades como Coatzacoalcos a Guadalajara aportarán algo a la economía local, la cifra clave sigue siendo la de extranjeros que arriben al país con el propósito de disfrutar los 13 partidos en territorio nacional.
Expertos de la industria aeroportuaria, hotelera y restaurantera se muestran perplejos ante este número mágico de cinco millones, cuestionando su origen y realismo. "He hablado con directivos de estos sectores que dudan de la cifra, probablemente elegida al azar", señala un analista.
El Fenómeno del "Agandalle" y los Costos Ocultos
Uno de los nubarrones que se cierne sobre el evento es el llamado "agandalle", donde diversos actores aprovechan para inflar precios. Los taxistas, por ejemplo, ya cobran casi el doble que Uber por el mismo trayecto en el Aeropuerto Benito Juárez y el AIFA, y se espera que aumenten aún más sus tarifas con la llegada de turistas.
- Hoteles en zonas pudientes de la Ciudad de México han multiplicado por dos o tres el precio cotidiano de sus habitaciones.
- Propietarios en Airbnb han elevado sus tarifas entre dos y tres veces para las fechas del Mundial.
- Se anticipa un aumento similar en ventas de comida, souvenirs, boletos y hospedaje, reflejando una práctica que, aunque común en otros países, podría posicionar a México en un ranking mundial de especulación.
Además, los costos de organización son estratosféricos. Los acuerdos con la FIFA, firmados durante el sexenio de Peña Nieto y ajustados recientemente, no revelan el monto exacto de inversión federal, estatal y municipal. Eventos de esta magnitud siempre superan los presupuestos iniciales, y con las finanzas públicas en un estado delicado, surge la pregunta: ¿realmente vale la pena?
Decepción y Riesgos de Seguridad
Es poco probable que se alcance la meta de cinco millones de visitantes. Tras la cancelación de 800 reservas hoteleras por parte de la FIFA en la Ciudad de México, representantes del sector estiman que el total de visitantes en la capital no superará los 800 mil. Si la mitad son extranjeros, sería un número satisfactorio pero muy por debajo de las expectativas.
México recibe más de 40 millones de turistas anuales, según cifras oficiales a veces exageradas. "Es posible que no se vendan todas las habitaciones, ni la cerveza o tequila esperados, y que los Fan Fest tengan más locales que foráneos", advierte un observador.
Los riesgos de seguridad también son una preocupación latente. Grupos delictivos como el Cártel Jalisco Nueva Generación podrían aprovechar la coyuntura para realizar acciones violentas en Guadalajara, como explosiones, secuestros o balaceras. Un incidente de esta naturaleza podría llevar a la suspensión de partidos, trasladándolos a otras sedes como Houston, y dañando aún más la imagen internacional de México.
No solo el CJNG, sino cualquier grupo opositor al gobierno federal o estatal, podría sentirse tentado a actuar, empeorando la situación. "Sabremos pronto si estos nubarrones se materializan o si, por el contrario, el gobierno tiene razón y el evento resulta un éxito rotundo", concluye el análisis.
