Frangie y la crisis de vivienda en Zapopan: ¿Para qué sirve un alcalde?
Gobernar es un acto de imaginación, pero en Zapopan, Jalisco, el alcalde Juan José Frangie parece haber agotado su capacidad para soñar con soluciones innovadoras. En lugar de enfrentar los desafíos con creatividad, Frangie ha optado por encogerse de hombros ante problemas críticos como la crisis de vivienda, generando dudas sobre su efectividad como líder municipal.
Un incidente con la prensa que revela prepotencia
La semana pasada, Frangie protagonizó un episodio preocupante al acusar a una reportera del Canal 44 de hablar sobre el "trillado" tema del agua sucia y preguntar con "jiribilla". Además, hizo un comentario inapropiado sobre la muerte del líder universitario Raúl Padilla López. Aunque se disculpó un día después, esta actitud prepotente hacia la prensa ha generado muestras de solidaridad para la colega Isaura López y ha puesto en evidencia un estilo de gobierno que busca acallar críticas en lugar de abordarlas.
La crisis de vivienda: un problema que Frangie evade
Más allá del incidente con la prensa, las declaraciones de Frangie sobre la crisis de vivienda en Zapopan son aún más alarmantes. Según un estudio del ITESO publicado en marzo de 2026, el Índice de Precios de la Vivienda en Jalisco se ha incrementado un 124.5% desde 2017, superando el aumento nacional del 99.0%. En la Zona Metropolitana de Guadalajara, la presión es aún más marcada, con Zapopan destacando por sus costos elevados.
Frente a esto, Frangie respondió con una filosofía basada únicamente en la oferta y la demanda: "Lo bueno cuesta caro ¿qué hago? Es caro. El que se quiera venir aquí pues le va a costar... Nosotros trabajamos oferta demanda. Yo no". Además, rechazó cualquier intervención estatal, argumentando: "¿Qué quieren, que meta un control como el que quieren meter de rentas? No, la verdad no lo voy a hacer, no es mi filosofía".
El rol de un alcalde: soñador vs. espectador
Un alcalde debería ser un soñador irredento, comprometido a imaginar e innovar para mejorar la vida de sus ciudadanos. Sin embargo, Frangie parece haberse rendido ante el voraz mercado, basando su filosofía en principios económicos que dejan de lado la responsabilidad social. Si un alcalde se limita a observar pasivamente cómo los especuladores encarecen la vivienda, ¿para qué sirve su cargo?
Frangie, quien busca suceder al gobernador Pablo Lemus en 2030 bajo la bandera de Movimiento Ciudadano, debe recordar que gobernar requiere más que amistades políticas; exige visión y acción para transformar realidades, especialmente en un municipio privilegiado como Zapopan. Su actitud actual plantea serias dudas sobre su capacidad para liderar con imaginación y compromiso.



