Manifestación en Jalisco: Habitantes de Pueblo Quieto protestan contra desalojo en Mariano Otero
Este lunes, una movilización ciudadana generó tensión en la avenida Mariano Otero de Guadalajara, específicamente a la altura de la calle Lluvia. La protesta fue protagonizada por residentes de Pueblo Quieto, una zona irregular ubicada en la colonia Jardines del Bosque, donde según cifras oficiales habitan aproximadamente 300 familias.
Protesta con mensajes contra el gobernador
Los manifestantes, portando pancartas con mensajes en contra del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, expresaron su molestia por las acciones de desalojo iniciadas el pasado 26 de enero. Estas medidas se coordinan con autoridades federales y han generado preocupación en la comunidad.
La situación escaló cuando se reportó que algunos participantes se tornaron agresivos con peatones y automovilistas que transitaban por la zona. Esto motivó la intervención de la Policía de Guadalajara y la Policía Vial, quienes gestionaron el cierre vial desde antes de las 18:00 horas. La circulación se reanudó hacia las 19:00 horas, según informes oficiales.
Contexto del desalojo y proyecto ferroviario
Las autoridades estatales y federales justifican el desalojo planificado por dos razones principales:
- Primero, se trata de una zona federal que, por ley, no puede ser invadida.
- Segundo, se prevé que por esta área pase el tren de pasajeros México-Querétaro, un proyecto prioritario de la presidenta Claudia Sheinbaum para recuperar los trenes de pasajeros en el país.
El gobernador Lemus ha recalcado que el desalojo no será abrupto, sino que se realizará con un enfoque social. En declaraciones recientes, afirmó: "Sí se va a tener que remover Pueblo Quieto. Sin embargo, va a tener una consideración social de parte del gobierno federal y de parte del gobierno del Estado".
Plan de reubicación y próximos pasos
Lemus Navarro detalló que el proceso incluirá:
- Confirmación del trazo definitivo del tren, prevista para mayo próximo.
- Realización de un nuevo censo para dimensionar con precisión a la población afectada.
- Reubicación de las familias en lugares dignos, con oportunidades de trabajo y apoyos sociales.
Según estimaciones del gobernador, cuando era alcalde de Guadalajara, la población de Pueblo Quieto rondaba las 1,200 personas, equivalentes a unas 300 familias. Estas serán consideradas en el plan de reubicación, que se ejecutará en conjunto con la Federación.
La protesta de este lunes subraya la tensión social que genera este tipo de proyectos de infraestructura, especialmente cuando involucran el desplazamiento de comunidades vulnerables. Las autoridades insisten en que el objetivo es equilibrar el desarrollo urbano con el bienestar de los habitantes, aunque los residentes de Pueblo Quieto mantienen su postura crítica ante lo que perciben como una amenaza a su hogar.



