El Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, ha solicitado al sector empresarial la creación de una mesa estatal de trabajo local para analizar la renegociación del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante su discurso en la Toma de Protesta de la Nueva Mesa Directiva de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Lemus destacó la importancia de incluir los sectores estratégicos de Jalisco, tanto en exportación como en importación.
Jalisco busca fortalecer sectores clave en la revisión del T-MEC
El mandatario estatal subrayó que es fundamental que la agenda de la Secretaría de Economía federal contemple las necesidades de Jalisco. “Qué necesitamos en materia agroindustrial, qué necesitamos para los aguacateros de Jalisco, qué necesitamos para la industria electrónica, cómo proteger el diseño y la producción de semiconductores, cómo tener tasas preferenciales para distintos sectores estratégicos de Jalisco”, enumeró Lemus.
Indicó que, en conjunto con el sector empresarial, presentarán al titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, las demandas específicas de la entidad. “Para que Jalisco tome la vanguardia a nivel nacional y le diga al Gobierno federal que estos son los temas que pedimos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio”, agregó. El documento deberá estar listo en un plazo máximo de dos meses para ser entregado y cabildeado con los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá.
Sector empresarial impulsa su participación en la mesa de análisis
Javier Arroyo Navarro, presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, respaldó la propuesta y señaló la necesidad de realizar esta mesa con la participación de las distintas cámaras empresariales. “Lo más importante es hacer una consulta con los socios para ver exactamente en dónde estamos y poder sumar”, comentó. Arroyo añadió que los conflictos geopolíticos internacionales generan incertidumbre para la renegociación del tratado.
La primera revisión conjunta del T-MEC se llevará a cabo el 1 de julio de 2026, a seis años de su entrada en vigor. El resultado de este proceso será determinante para la competitividad y prosperidad de la región. Los tres países han iniciado periodos de consulta pública para recabar opiniones y sugerencias sobre el funcionamiento del tratado.



