La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que el 39% de los estudiantes no tiene definido un proyecto profesional, según un análisis basado en los resultados de PISA 2022. Este porcentaje ha aumentado en comparación con años anteriores, lo que refleja una creciente incertidumbre entre los jóvenes.
Impacto de la incertidumbre profesional
La falta de decisión no es solo una duda propia de la adolescencia, sino que puede tener consecuencias en la vida adulta. El estudio, que abarca datos de más de 80 países, indica que los jóvenes que definen sus objetivos profesionales alrededor de los 15 años suelen obtener mejores resultados laborales una década después, tanto en ingresos como en satisfacción laboral.
Además, la indecisión se relaciona con el rendimiento académico. Entre los estudiantes con mejores calificaciones, el 34% manifestó no saber qué carrera desea seguir, mientras que entre aquellos con menor rendimiento, la proporción asciende al 44%.
Profesiones tradicionales aún dominan
A pesar de los cambios tecnológicos y la aparición de nuevas ocupaciones, las aspiraciones de los jóvenes se concentran en un grupo reducido de carreras tradicionales. El informe muestra que la mitad de las niñas y el 44% de los niños esperan desempeñarse en solo diez profesiones, como medicina, docencia, derecho, enfermería y psicología para ellas, y tecnologías de la información, deporte, ingeniería, medicina y enseñanza para ellos.
En promedio, el 58% de los estudiantes que sí tienen una expectativa profesional aspira a ocupaciones de alto estatus, como médicos, ingenieros o docentes. Sin embargo, la OCDE advierte que estas expectativas no siempre coinciden con la capacidad del mercado laboral. Por ejemplo, en Inglaterra hay aproximadamente tres veces más estudiantes que esperan ser profesionales de los que el mercado demandará.
Desalineación entre aspiraciones y planes educativos
Uno de cada cinco estudiantes presenta una desalineación entre sus aspiraciones y sus planes educativos: desean ejercer profesiones que requieren estudios universitarios, pero no tienen previsto cursar educación superior. Esta situación es más frecuente entre alumnos de hogares con menores recursos económicos.
Orientación vocacional insuficiente
Aunque el 76% de los estudiantes busca información sobre carreras en internet, solo el 45% ha visitado un lugar de trabajo, el 35% ha participado en ferias de empleo y otro 35% ha realizado prácticas o pasantías. Los estudiantes de contextos desfavorecidos tienen menos acceso a redes de apoyo y orientación, incluso cuando obtienen buenos resultados académicos.
Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, señaló que “muchos adolescentes consideran que la escuela no los está preparando adecuadamente para el mundo laboral”. El especialista sostiene que es urgente fortalecer la orientación vocacional desde etapas tempranas y acercar a los estudiantes a experiencias reales de trabajo antes de que deban elegir una carrera.



