El periodista Ciro Gómez Leyva ha manifestado su respaldo al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quien recientemente fue objeto de una nota del New York Times (NYT) que lo señala, sin fuentes claramente identificadas, de estar bajo investigación en Estados Unidos por presuntos vínculos con organizaciones criminales. Gómez Leyva recuerda que en 1997, un grupo de periodistas cuestionó una nota similar del NYT que, basada en informantes de la DEA, vinculaba a los entonces gobernadores de Morelos, Jorge Carrillo Olea, y de Sonora, Manlio Fabio Beltrones, con grupos delictivos. Tras 29 años, ninguna autoridad estadounidense ha actuado contra ellos.
La carta de Durazo al NYT
Durazo envió el fin de semana una carta a los editores del NYT, en la que afirma que la nota carece de sustento verificable y solicita que aclaren que él “no cuenta con información oficial públicamente confirmada que permita sostener que un servidor haya sido notificado, requerido, imputado o acusado dentro de investigación alguna”. Gómez Leyva señala que, aunque no recuerda si Durazo aprovechó públicamente la nota de 1997, le consta que en privado se sirvió de ella para tiznar a Beltrones. Sin embargo, esto no le quita la razón ahora.
Paralelismo con 1997
El columnista destaca que no se trata de una paradoja, sino de una situación similar a la de hace 29 años: una nota sin fuentes claras. En aquella ocasión, políticos y medios mexicanos validaron acríticamente la información del NYT, mientras que ahora Durazo ha sido señalado sin pruebas contundentes. Gómez Leyva concluye que, al igual que entonces, es necesario cuestionar la falta de transparencia en las fuentes.



