Funcionarias denuncian transformación del arbitraje internacional en negocio especulativo
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, ha realizado una contundente crítica al sistema de arbitraje internacional, señalando que ha dejado de funcionar como un instrumento de justicia para convertirse, en numerosos casos, en un negocio de especulación financiera. Esta transformación, según la funcionaria, ha generado múltiples abusos y un incremento significativo en las demandas promovidas por despachos especializados que operan con fines principalmente lucrativos.
De mecanismo de justicia a herramienta de especulación
"Últimamente, el arbitraje internacional se convirtió en un negocio de especulación a nivel internacional", afirmó Buenrostro durante su intervención. La funcionaria explicó que este mecanismo fue concebido originalmente con un propósito noble: permitir que las empresas pudieran acudir a instancias externas para recibir un trato justo en cualquier país, especialmente en contextos donde existían dudas fundadas sobre la imparcialidad de los sistemas judiciales locales.
Sin embargo, Buenrostro sostuvo que esta figura se ha distorsionado de manera alarmante, dando pie a la creación de numerosos despachos internacionales que promueven demandas con objetivos meramente lucrativos. "Se ha distorsionado mucho esta figura, se empezaron a generar muchos despachos internacionales especulativos para promover demandas y especular sobre las ganancias", señaló la secretaria, añadiendo que "los despachos pelean cosas que a lo mejor son absurdas porque cuando ganan reciben dinero".
Debate global y búsqueda de soluciones
La problemática ya es motivo de debate a nivel global desde hace al menos dos años, según indicó Buenrostro. El objetivo de estas discusiones internacionales es revisar los alcances actuales del arbitraje internacional, frenar posibles abusos y establecer mecanismos efectivos que eviten su uso indebido, particularmente en controversias de carácter financiero donde la especulación puede generar mayores distorsiones.
Complejidades dentro del marco del T-MEC
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció las complejidades que enfrenta México en este ámbito, especialmente en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La mandataria expresó que resulta particularmente complicado eliminar el arbitraje internacional, debido a que se trata de un instrumento contemplado dentro del propio acuerdo comercial tripartita.
"El T-MEC establece el arbitraje y difícilmente se puede evitar, pero en efecto hay que buscar los mecanismos para evitar el arbitraje", manifestó Sheinbaum, subrayando la necesidad de analizar alternativas viables que permitan reducir su uso y prevenir abusos en su aplicación, sin vulnerar los compromisos internacionales adquiridos por el país.
Exploración de nuevas vías de defensa
La presidenta enfatizó que, aunque el tratado comercial limita el margen de maniobra para la eliminación completa de este mecanismo, resulta indispensable explorar nuevas vías legales y diplomáticas que fortalezcan la defensa del Estado mexicano en estos procesos. Sheinbaum destacó la importancia de proteger el interés público y evitar que este recurso sea utilizado con fines meramente especulativos, priorizando siempre la justicia sobre las ganancias económicas.
Ambas funcionarias coincidieron en la urgencia de establecer controles más estrictos y mecanismos de supervisión que garanticen que el arbitraje internacional recupere su función original como instrumento de justicia, en lugar de continuar operando como un mercado de especulación financiera que beneficia principalmente a despachos internacionales especializados.