La Auditoría Superior de la Federación redefine la fiscalización en México
La Auditoría Superior de la Federación (ASF), según lo establecido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación con base en el artículo 79 de la Constitución, es la única institución con atribución constitucional para fiscalizar el gasto público federal. Como órgano técnico de la Cámara de Diputados, su mandato se centra en revisar la Cuenta Pública para evaluar la gestión financiera, el cumplimiento de objetivos gubernamentales y el desempeño de programas públicos.
Una transformación significativa desde 2018
A partir de 2018, la ASF ha experimentado una evolución notable, abandonando un enfoque reactivo centrado en detectar irregularidades para adoptar un modelo preventivo. Este cambio incorpora herramientas tecnológicas avanzadas que mejoran la fiscalización y, en consecuencia, la gestión pública en general. La transformación ha potenciado su utilidad y eficacia, evidenciada en indicadores como recuperaciones financieras, recomendaciones generadas y mejoras en la gobernanza pública.
Expansión sostenida en volumen y alcance
Tras superar la pandemia de COVID-19, la fiscalización superior en México ha mostrado un crecimiento constante. El número de auditorías aumentó de poco más de 1,600 en 2020 a una proyección de 2,462 en 2025, el nivel histórico más alto, con una tasa media de crecimiento anual del 5%. Este incremento se acompaña de una ampliación sin precedentes en el número de entidades fiscalizadas, especialmente en el ámbito subnacional, que pasó de poco más de 200 en 2019 a más de 1,500 previstas para 2025.
La cobertura de la fiscalización sobre el universo total de entidades del Presupuesto de Egresos de la Federación ha aumentado sistemáticamente, del 37% en 2019 al 79% en 2024, con una proyección del 91% para 2026. Estos datos reflejan cómo el modelo preventivo, con mayor cobertura, intensidad y presencia territorial, impacta estructuralmente en el buen ejercicio del gasto público.
Del modelo correctivo al preventivo
Históricamente, la ASF operaba bajo un modelo correctivo, enfocado en auditorías de cumplimiento financiero que identificaban desviaciones después de los hechos. Sin embargo, a partir de la reforma constitucional de 2008 y modificaciones a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas en 2016, se impulsó un cambio hacia una auditoría de control preventivo. Esto se materializó en revisiones en tiempo real y mecanismos preventivos para fortalecer el control interno.
Desde 2018, la auditoría avanzó con mayor celeridad en la implementación de una Nueva Auditoría, aplicando nuevos modelos y tecnología en todas sus áreas. Los objetivos principales incluyen:
- Centrar la fiscalización en la prevención.
- Incrementar el tamaño de la muestra auditable.
- Verificar el gasto público federal en gobiernos locales.
- Aprovechar nuevas tecnologías para una auditoría más útil y eficaz.
Impactos cuantificables y recuperaciones financieras
El valor del trabajo de la ASF se evidencia en impactos cuantificables. En el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2023, se detectaron anomalías por más de 8,000 millones de pesos en 746 informes individuales. De estos, se recuperaron más de 940 millones de pesos en favor de la Federación, mostrando efectividad en la solventación de observaciones.
Para la Cuenta Pública 2024, se identificaron irregularidades por 6,969 millones de pesos, con recuperaciones iniciales de 1,146 millones de pesos. Estos datos, disponibles en el Sistema Público de Consulta de Auditorías, reflejan una tendencia ascendente en recuperaciones desde 2018, promoviendo acciones eficaces en el proceso de observaciones.
Integración tecnológica y capacitación del personal
La ASF ha integrado auditorías auxiliadas por tecnologías de la información y comunicaciones en todas sus áreas, junto con la capacitación permanente del personal en técnicas de auditoría. El capital humano es considerado el principal activo, y la integración tecnológica sirve como una herramienta al servicio de los auditores.
Esta transición hacia un modelo preventivo y tecnológico ha incrementado la relevancia de la ASF en el ecosistema de rendición de cuentas del país, fortaleciendo la transparencia y la eficiencia en el uso de recursos públicos.