La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se perfila para avalar la sesión del Senado conocida como 'Viernes Negro', en la que se aprobaron reformas clave para la administración actual. El proyecto de dictamen, que será discutido por los ministros, propone declarar constitucional la sesión realizada el pasado 1 de diciembre, en la que se aprobó la reforma al Poder Judicial y otras leyes secundarias.
Detalles del proyecto
El proyecto, elaborado por el ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá, establece que la sesión del Senado fue legal y cumplió con los requisitos constitucionales. Se argumenta que la convocatoria se realizó con la debida antelación y que la votación se llevó a cabo de manera transparente y apegada a la ley. Además, se destaca que la sesión fue necesaria para desahogar temas urgentes para el país.
Reacciones encontradas
La decisión de la Corte ha generado reacciones divididas. Por un lado, los partidarios de la reforma celebran el aval, mientras que la oposición critica que se ignore el proceso legislativo adecuado. Organizaciones de la sociedad civil han expresado su preocupación por el precedente que esto podría sentar para futuras sesiones legislativas.
- Apoyo: El presidente del Senado, Alejandro Armenta, calificó el proyecto como 'un triunfo de la legalidad'.
- Crítica: El senador del PAN, Damián Zepeda, señaló que la sesión se realizó 'a espaldas del pueblo' y que la Corte está 'avalando un atropello'.
El proyecto será discutido en los próximos días y se espera que sea aprobado por mayoría simple. De ser así, la reforma al Poder Judicial y las leyes secundarias quedarían firmes, sin posibilidad de impugnación por vicios de procedimiento.
Impacto en el sistema judicial
La reforma al Poder Judicial, aprobada en esa sesión, incluye cambios en la designación de jueces y magistrados, así como la creación de nuevos tribunales especializados. Los críticos argumentan que estas modificaciones podrían afectar la independencia judicial, mientras que el gobierno sostiene que mejorarán la eficiencia del sistema.
La decisión de la SCJN será crucial para el futuro de la administración de justicia en México y podría marcar un precedente en la relación entre los poderes Legislativo y Judicial.



