Designación del Auditor Superior de la Federación: Oportunidad para Recuperar Credibilidad
Se aproxima la designación de la persona que encabezará la Auditoría Superior de la Federación (ASF), ya que el periodo del actual auditor, electo en 2018, concluye el próximo 15 de marzo. El 17 de febrero, el Poder Legislativo publicó la convocatoria para elegir a quien ocupará el cargo durante el periodo 2026–2034. Corresponderá a la Cámara de Diputados integrar una terna y designar a la persona titular con el voto de las dos terceras partes de las y los legisladores presentes.
Un Proceso Anunciado en la Agenda Anticorrupción
Este proceso ha sido anunciado como parte de la agenda anticorrupción del partido gobernante, junto con otras medidas como la revocación de mandato, la eliminación del fuero y el fortalecimiento de la fiscalización. Sin embargo, más allá del discurso, la designación representa una oportunidad decisiva para recuperar la credibilidad de la institución encargada de vigilar el uso de los recursos públicos federales.
La ASF es el órgano técnico de la Cámara de Diputados responsable de fiscalizar el ejercicio del gasto público de los tres poderes de la Unión y de los organismos constitucionales autónomos. Su labor ha sido históricamente relevante para la rendición de cuentas. Los informes correspondientes a las cuentas públicas de 2014 y 2015, por ejemplo, documentaron irregularidades que posteriormente fueron investigadas por periodistas y derivaron en la revelación del esquema de desvío de recursos conocido como la Estafa Maestra, que involucró más de siete mil millones de pesos.
Pendientes Críticos de la Institución
El presente auditor concluye su mandato con señalamientos negativos por mal uso de recursos en la misma ASF, así como la disminución de las auditorías forenses, que son clave para detectar posibles actos de corrupción, y la dilación en el armado de carpetas para presentar denuncias penales.
En 2024 se registraron cero auditorías forenses. Del periodo de 2019 a 2024 se identifica que hubo 75 auditorías de cumplimiento forense:
- En 2019 hubo nueve auditorías forenses.
- En 2020 se realizaron seis auditorías de este tipo.
- En 2021 el número ascendió a siete auditorías forenses.
- En 2022 se incrementó significativamente a 24 auditorías.
- En 2023 se alcanzaron 29 auditorías forenses.
- En 2024, como se mencionó, se registraron cero auditorías forenses.
Además, la presentación de denuncias penales ha disminuido de manera significativa y se han identificado retrasos y omisiones graves en la integración de los expedientes. Esta situación incrementa el riesgo de prescripción de los delitos denunciados.
Resultados Limitados y Críticas de Cercanía
En un contexto en el que la ASF sufre señalamientos por su falta de credibilidad, destaca que el ente fiscalizador únicamente ha logrado cuatro sentencias condenatorias firmes contra cinco personas, de un total de 367 denuncias presentadas ante la Fiscalía General de la República en casi 10 años, lo que evidencia los limitados resultados en materia de sanción efectiva.
La ASF no ha estado libre de críticas por su cercanía con el gobierno en turno. Por ejemplo, se ha dado a conocer un caso en el cual la ASF ocultó información sobre irregularidades en la adquisición de medicinas durante el gobierno de Cuauhtémoc Blanco en Morelos, de los cuales se pagaron alrededor de 323 millones de pesos.
Propuestas para Fortalecer la Fiscalización
Esto evidencia la necesidad de fortalecer las acciones de esta institución. Parte de los pendientes identificados por Fundar para mejorar su labor de fiscalización son:
- Fortalecer las auditorías forenses a fin de documentar con precisión la existencia de posibles actos irregulares, identificar responsables y prevenir la repetición de prácticas indebidas en el uso de los recursos públicos.
- Dar seguimiento efectivo a las denuncias penales ante las autoridades competentes garantizando la coordinación entre la ASF, la Fiscalía y otras instancias fiscalizadoras.
- Permitir auditorías en ejercicio cuando existan denuncias o riesgos manifiestos, con procedimientos claros.
- Asegurar que los procesos de auditoría sean sometidos a revisión por un organismo independiente, con el propósito de fortalecer su autonomía, transparencia y credibilidad institucional.
- Fortalecer las atribuciones de la ASF para que el seguimiento de sus observaciones tenga carácter vinculante, estableciendo obligaciones con plazos definidos y sanciones efectivas, en lugar de limitarse a recomendaciones, así como dotarla de facultades legales para exigir su cumplimiento.
- Fortalecer las capacidades institucionales para la detección temprana de riesgos en los procesos de compras públicas y contratación en áreas proclives a la corrupción, mediante el uso de herramientas analíticas, criterios preventivos y mecanismos de monitoreo que permitan identificar posibles irregularidades de manera oportuna.
Un Momento Decisivo para la Legitimidad Institucional
En estos días se juega el prestigio y la legitimidad del ente fiscalizador más importante del país frente a un contexto en donde no ha disminuido la corrupción. En cada designación existe un riesgo de captura de las instituciones, pero también hay una posibilidad de que este proceso escape de la lógica partidista y se elija a una persona que asegure capacidades técnicas y políticas para desempeñar su labor.
La deuda del gobierno con la sociedad mexicana para combatir la corrupción es vigente. El fortalecimiento institucional es clave para empezar a corregir los cuantiosos desvíos de recursos. La designación del próximo auditor de la ASF no es solo un trámite administrativo, sino una oportunidad histórica para restaurar la confianza en la fiscalización del gasto público y avanzar en la lucha contra la impunidad.
* Anaid García Tobón es investigadora en el programa de Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción de Fundar México.